2ª Parte ¿Cómo usar la Extinción?

PASOS que debemos seguir para que la extinción tenga éxito:

  1. Imaginemos que el niño está portándose mal para que le hagamos caso, entonces podemos usar esta técnica:
  2. Podemos comenzar diciéndole: “Cuando estés más tranquilo y dejes de llorar, hablamos si quieres, pero así no”
  3. Le retiramos nuestra atención (no le hablo, no le miro, no hago más comentarios, ni resoplos)
  4. Lo normal es que en un primer momento el niño se enfade y se porte aun peor. Debemos estar preparados para esto y saber que ES NORMAL (se llama estallido de la extinción).
  5. Debo aguantar sin hacerle caso y el niño se irá calmando poco a poco.
  6. Si cedemos en vez de aguantar, le estaremos enseñando al niño a portarse así de mal para conseguir lo que quiere, y cada vez irá aumentando más su conducta negativa porque aprende que haciendo eso consigue lo que quiere.
  7. Cuando termine, no comentar lo sucedido, y solo decir: “muy bien, ahora sí que te hago caso, ¿qué ocurre, qué quieres?” En ningún caso hacer alusión a o que ha sucedido sino reforzarle mucho y hacerle saber que así es como se piden las cosas, y así les gusta a mamá y a papá que se comporte”

 

 

INDICACIONES 

  1. Es importante elegir el momento adecuado, tener en cuenta que la reacción del niño no va a ser buena, y tenemos que estar preparados para ello.   Por eso es mejor empezar en a aplicarlo en situaciones que a priori nos parezcan más fáciles de controlar. Por ejemplo en casa, en algún sitio que no haya mucha gente, por si grita para que no nos sintamos presionados, con nosotros para controlar que no reciba atención de otras personas… En el caso de que haya más familiares en casa podemos también pactar con antelación qué es lo que estamos haciendo y cómo, para que ellos nos ayuden, en lugar de entorpecernos sin querer.
  2. Una vez que el niño sabe que no le vamos a prestar atención hasta que haga lo que le pedimos, no debemos mirar a los ojos al niño ni hacerle ninguna señal con el cuerpo, ni tocarle, y le apartarnos si se acerca, no debemos hacerle caso en ningún momento desde que comience hasta que termine de hacer lo que no queremos que haga.
  3. No usar nunca la extinción en casos como: si se golpea, si pega a otros, si está rompiendo cosas, es decir, si puede correr un riesgo su integridad o la de otras personas.

 

¿Qué ocurre? 

Al principio de poner en marcha la extinción, seguramente el niño repita esa conducta más veces y más fuerte. Esto que ocurre es algo normal y que va a pasar, se conoce como ESTALLIDO DE EXTINCIÓN. Es muy importante mantenernos firmes para que progresivamente vaya disminuyendo.

Si te cuesta esta técnica estando delante de tu hijo, no dudes en irte a otra habitación como si tal cosa para realizar otra actividad. Eso sí, ten en cuenta las siguientes normas:

-          especifica la conducta que está causando un problema, házselo saber (“cuando lloras y pataleas…”)

-          expresa verbalmente los sentimientos que te produce (“…me haces sentir muy mal…”)

-          explica la razón por la que se opta a dejarle solo (“…Te dejo solo porque no quiero oír tus lloros  y para que te tranquilices..”)

-          decirle el lugar donde se va a estar (“…estaré en el salón…”)

-         dar una posible salida (“…cuando te tranquilices me buscas.”)

¡Muy importante!  Una vez que has decidido retirar la atención debes mantenerte en tu postura. De no ser así, nuestro hijo descubrirá que es lo que provoca que le vuelvas a hacer caso. Por ejemplo, llora y llora y ni siquiera le miras, hasta que de repente tira un objeto, entonces tú le regañas. Ha conseguido su objetivo (tu atención) y volverá a arrojar cosas cuando quiera tu atención porque ha aprendido que mamá le hace caso cuando él rompe cosas.

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Acerca de Judit

Psicóloga
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