A los niños, mejor sin mentiras

Hay personas que opinan que de vez en cuando a los niños hay que mentirles para que no sufran o para que no piensen cosas que no son. Pero la realidad es que a los niños no es necesario mentirles en algunas cosas porque cuando descubren la verdad (que lo harán), el engaño puede ser bastante doloroso. Las mentiras nunca son una buena opción.

¿A ti te gusta que te mientan? ¿Aunque sea una mentira piadosa? ¿Y qué ocurre si quién te das cuenta que es tu pareja o alguien muy querido para ti quien utiliza mentiras? Es probable que los sentimientos que se generen en tu interior al descubrir una mentira sea de confusión, rabia, dolor y sobre todo, malestar. A los niños les pasa exactamente igual... y además, vosotros como padres sois las personas más importantes para ellos, y si vosotros le mentís… puede tener efectos muy negativos para ellos.

padres e hijo hablando

Aunque claro, tampoco se puede generalizar demasiado puesto que hay algunas mentiras que es necesario decirles pero que sirven para que su imaginación y la magia siga su curso, como cuando hablamos de algunas épocas del año.

Pero me refiero a mentiras que no deben ser dichas en los niños porque necesitan la información para poder entender el mundo real y que les rodea, para entender qué es lo que ocurre y sobre todo, para poder desarrollarse adecuadamente.

Por ejemplo, si tu hijo te pregunta de dónde vienen los bebés, no le digas que te lo encontraste en un contenedor o que le trajo una cigüeña de París… las mentiras no tienen cabida aquí. Tu hijo necesita saber de dónde vienen los niños y que se lo expliques con las palabras adecuadas a la edad que tenga en el instante en que te lo pregunta. No le hagas creer que eres una mentirosa y dile la verdad, aunque sea para que lo entienda a su edad.

madre e hijo hablando

Asimismo, si tu hijo te pregunta si puedes comprarle un juguete o por qué no tiene los mismos regalos que sus amigos en su cumpleaños y económicamente no estáis bien, deberás ser honesta con tu hijo y decirle (adaptándote a su edad) que la economía familiar está pasando por un mal momento y que no se puede tener todo lo que se desea.

Y lo mismo ocurre con la muerte de las mascotas, de los familiares, de saber si Santa existe o no o si te ve llorando y quiere saber por qué. No le mientas y hazle entender las cosas, sólo de este modo estarás creando un niño con más sentimientos y empatia.

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Acerca de mariajoser

Maestra, Psicopedagoga y Madre
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