¿A qué se debe el TDAH?

Actualmente no se conoce la causa exacta del TDAH. Parece que hay cierto acuerdo en que existe una cierta predisposición genética a padecer el trastorno o cierta sintomatología. Así como, en que existe una alteración en el funcionamiento de determinados neurotransmisores, y su peor rendimiento en algunas áreas del cerebro, específicamente la corteza prefrontal. También hay cierto consenso en la existencia de factores de riesgo como pueden ser: complicaciones durante el embarazo o el parto, así como el consumo de tabaco y alcohol, y las infecciones o enfermedades con afectación cerebral; sin embargo menos del 5 por 100 de los niños con este diagnóstico presentan algún tipo de daño cerebral que pueda diagnosticarse con los actuales métodos de exploración (Rutter, 1983).

 

¿Qué puedo hacer si sospecho que mi hijo puede tener TDAH?

La evaluación de este trastorno como de cualquier otro debe ser llevada a cabo por profesionales. En este caso además de ser evaluado por psicólogos, también participan en la evaluación tanto neurólogos como pediatras, (especialmente si son pequeños). Es importante la coordinación de todos los profesionales que lleven el caso para una mejor evaluación.

El diagnóstico del TDAH consta de un proceso que suele llevarse a cabo en varios días, ya que requiere la evaluación del niño desde diferentes perspectivas y en distintos ambientes en los que se desarrolla. El motivo de que se evalúe al niño en diferentes ambientes es porque el TDAH coincide con el desarrollo evolutivo y escolar del pequeño, por lo que se hace casi imprescindible tener en cuenta esos contextos.

Por lo tanto para la evaluación y diagnóstico del TDAH, se recogerá información de los padres, profesores, familiares que estén habitualmente con el niño (si se considera necesario), el propio niño y en general personas que tengan mucho contacto con el pequeño.

 

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Acerca de Judit

Psicóloga
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