Cereales Infantiles: !Empiezan las papillas!

Cereales Infantiles: Alimentación complementaria.

Igual que no sólo de pan vive el hombre, a partir de cierto momento, no sólo de leche materna vive el bebé. infant cereal

La Organización Mundial de la Salud recomienda que, cuando se elige la opción de alimentación mediante leche materna, se mantenga, al menos, hasta los seis meses de vida del bebé. Aunque cualquier ampliación de ese plazo no traerá más que beneficios. Para el niño, por los nutrientes y barreras fisiológicas que le aporta la leche materna, para la madre y el propio bebé porque el fortalecimiento de los lazos entre ambos es algo impagable y para el padre que vivirá como suya la satisfacción que ve en su pareja y su hijo.

Todo esto es indudable pero no incompatible con el hecho de que el niño, a medida que se va haciendo mayor, necesita una serie de aportes de los que no le provee la leche materna y a los que, por otro lado, se va a tener que ir acostumbrando ya que en el transcurrir de su vida se los irá encontrando.

infant cereales

Se comienza mezclando cereales infantiles, al principio sin gluten, con la leche. Nosotros, como buenos novatos, nos tiramos toda una tarde frente al estante de los cereales en un hipermercado leyendo las etiquetas desechando las que tenían azúcares añadidos o las que, según nos parecía, contenían más grasas insaturadas de las que considerábamos razonables. Ya os he dicho en alguna ocasión que los padres, especialmente los de nuevo cuño, somos un tanto exagerados con estos y otros temas.

Finalmente decidimos que los cereales infantiles elegidos iban a ser los de Almirón. Nos parecía que tenían el equilibrio perfecto entre vitaminas, grasas y demás productos, además de no tener azúcares añadidos.papilla

Pero, claro, no contábamos con el exquisito paladar del “jefe”. Le debía parecer con demasiado sabor a vainilla (nosotros lo probamos, algo también muy típico entre los padres, ¡y estaba buenísimo!) y el caso es que lo iba escupiendo, así, con parsimonia, con cada trago del biberón (¡con lo que nos costó encontrar el biberón y la tetina que aceptara nuestro hijo y dispensara la cantidad justa de producto!). Al final, después de un par de pruebas más, hemos acabado en los cereales infantiles de Blevit.

 

baby porridge

No quiere decir que uno sea mejor que otro. Sólo quiere decir que vuestro hijo, de las opciones que le planteéis, elegirá la que mejor le vaya. Que por algo empiezan a tener su propia personalidad.

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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