Cómo frenar las rabietas infantiles

Personalmente me preocupa mucho el tema de las rabietas infantiles, ya que creo que si no se pone solución y se frenan estos comportamientos desde el principio, después será mucho más difícil de conseguir.

rabietas infantiles

Con frecuencia las rabietas infantiles se producen cuando el pequeño no obtiene aquello que quiere, que le compres un juguete, mismamente, cuando tiene que hacer o ir a algún lugar que no le gusta o simplemente porque sus padres le prohíben algo. Entonces hay pequeños que ante ello explotan y comienzan a llorar, berrear, gritar… dejan de pensar y se encierran en esa idea que no les gusta o se obsesionan por conseguir aquello que se les niega.

rabietas infantilesDe ahí la importancia del papel de los padres, ya que los niños son precisamente eso, NIÑOS y a veces, dejan de ser racionales para dejarse llevar por sus emociones e impulsos.  Así, en primer lugar, deberás controlar que el pequeño no se haga daño ni a sí mismo ni a los demás. Aunque te ponga nerviosa la situación, él debe ver que la controlas en todo momento, que no te afecta y así se irá dando cuenta de que con esos berrinches no logra conseguir nada.

Hay ocasiones que cogerlo en brazos puede ayudarle, ya que ese contacto con su mamá o papá puede hacerle comprender que la situación no es tan grave y se irá tranquilizando. Sin embargo, en otros casos, el hecho de sentir que intentan abrazarle, agarrarle… hará que se enfade o altere aún más. En esos casos, no intentes dominarlo, tan sólo controla la situación diciéndole que se tranquilice, pero sin contacto físico, sólo hablándole. Es importante que los padres sepan reaccionar, teniendo en cuenta el carácter de su hijo y comportarse de un modo u otro en función de ello.

rabietas infantilesPor supuesto, no debes ponerte a su nivel. No empieces una discusión, ya que así no conseguirás hacerle entrar en razón, es mejor como antes comenté, tranquilizarle. Cuando ya esté calmado, sí que podrás hablar con él y dialogar. De este modo, no es una buena solución empezar a gritarle, ya que así verá que te saca de tus casillas y se pondrá aún más nervioso. Con ello, sólo conseguimos alargar las rabietas infantiles. Además, no entrar en su juego significa también que no tendrás que retarle ni amenazarle con que será peor si sigue así. Y es que lo importante es que entienda que esos comportamientos no le llevan a nada y que no influirá en aquello que provocó que se pusiera de tal modo. Por ello, tampoco deberás castigarlo ni tampoco premiarlo cuando ya pase la tormenta. Finalmente se dará cuenta de que, tras sofocarse y llorar, no ha cambiado nada.

rabietas infantilesPor supuesto también es muy importante que no seas incoherente, cambiando de opinión sobre lo que le dijiste o pediste. Es decir, si todo este enfado se ha provocado porque le dijiste que tenía que ordenar su habitación antes de bajar a jugar al parque, cuando ya se tranquilice deberás seguir pidiéndole que haga aquello que tanto le enfadó. De lo contrario el pequeño sacará una clara conclusión: si me enfado y pataleo, consigo finalmente ganar y no hacer aquello que no quiero. De este modo, acabarás perdiendo tu autoridad, él debe entender que debe hacer lo que le pides y tienes que mantenerte firme, sin que eso signifique que tengas una actitud demasiado estricta o que se convierta en un mandato. Con buenas palabras puedes explicarle que tiene deberes, ya que tendrá que aprender a ser responsable y no enfadarse a la primera de cambio.

Por supuesto, será fundamental que le escuches y que haya comunicación entre ambos, ya que así podrás hablar con él y, conforme crezca, entenderá y habrá asimilado perfectamente todos esos valores que le transmites día a día.

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Acerca de Maria José

Periodista y Blogger
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