¿Cómo se induce el parto?

Hay varios medicamentos para inducir el parto, pero hablaremos de los más usados.

Prostaglandinas: son sustancias que inducen las contracciones uterinas y reblandecen el cuello del útero favoreciendo su acortamiento, y su posterior dilatación. Se puede dar de tres formas:

-          Por via oral: son unas pastillas que introduces en la boca y dejas que se disuelvan poco a poco con la saliva. Están amargas, y a veces provocan nauseas.

-          Por gel: se introduce una cantidad de gel por la vagina, lo más cerca posible del cuello, para que así actúe localmente ( menos usado)

-          A través de tira vaginal: (llamado Propess) Este el método más utilizado, se trata de una tira más fina que un tampón que contiene esta sustancia, y trae consigo un hilo que cuelga para poder extraerlo cuando sea necesario. Esta tira se introduce detrás del cuello del útero, y se mantiene como máximo 24 horas puesto para que vaya liberando la sustancia y actuando sobre la zona.

 

Con el Propess (que es esta tira de la que hablábamos) puede ocurrir que aparezcan contracciones rápidamente o que te tires horas sin tenerlas y poco a poco vayan apareciendo, depende de cada mujer, y cada circunstancia.

Oxitocina: la ya conocida oxitocina es una hormona que nosotras mismas sintetizamos en muchos momentos; con un orgasmo, con la estimulación del pezón, o en el momento del parto. En el caso de la inducción la utilizamos vía intravenosa, a través de la vía que te colocan al llegar al hospital. Va cayendo poco a poco por el sistema del suero (de ahí a que antiguamente le llamaran “el gotero”) y se empieza con muy baja dosis y esta se va subiendo hasta alcanzar un ritmo de contracciones adecuado para favorecer la dilatación.

 

Por otro lado podemos encontrar sustancias naturales, las cuales se usan desde la antigüedad para favorecer la llegada del parto y expulsión de la placenta. Muchos de ellos han sido objeto de estudio y se han verificado muchas de sus propiedades. Algunos de ellos son:

La canela: Debido a que es un estimulante uterino, su empleo está  contraindicado en mujeres embarazadas, sobre todo en las primeras etapas de la gestación. Sin embargo, en los días cercanos al parto, su infusión se recomienda para agilizar el comienzo de las contracciones y la dilatación.

La manzanilla: en infusión. Tiene propiedades antiespasmódicas, es decir, evita los espasmos musculares, por lo que ayuda a relajar los músculos del cuello uterino, tanto para facilitar la dilatación, como para mejorar los dolores de la menstruación. Además tiene cierto efecto calmante, por lo que te tranquiliza en los días previos al parto que andas algo nerviosa.

El Tomillo: se comporta igual que la manzanilla en cuanto a que evita los espasmos musculares.

Hojas de frambuesas: Ya se han realizado varios estudios que hablan de la propiedad de las infusiones de raíces de hojas de frambuesas para favorecer el inicio del parto, al ser un estimulante uterino.

Todos estos son remedios que se usan desde hace muchos años como medidas naturales. No se cuenta con la evidencia científica de que sean eficaces en todas las mujeres y en todos los casos, aún así, puedes probar, siempre y cuando consultes previamente con tu matrona o ginecólogo, entre otras cosas para que te indique modos de preparación y tomas al día.

Por otro lado, se ha demostrado que al mantener relaciones sexuales, se puede favorecer el inicio del parto. Tanto por la liberación de prostaglandinas (de las que hablábamos antes) en el semen de tu pareja, como por la liberación de oxitocina con el orgasmo. Y en caso de no hacer este efecto, estará ayudándote a aliviar ese posible nerviosismo de los días previos al parto.

 

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