Competitividad positiva y negativa, ENSEÑAR A LOS PEQUEÑOS

Son muchos los valores que los padres deben enseñar a sus hijos y entre ellos, hay algunos que, a veces, pueden ser complicados de explicar o a los pequeños puede costarle ponerlos en práctica. Es el caso de la competitividad.  Y es que, de primeras, puede resultarnos un valor, a veces positivo y en otros casos, negativo.competitividad positiva

¿A qué me refiero? A que a menudo escucho a mi alrededor a personas que se quejan o critican la competitividad, a ese afán por ser mejor que los demás, a ese deseo por superar y tener o lograr lo más valioso… Y es que, como todo en la vida, en su justa medida, la competitividad es buena, depende de cómo la entendamos.

De hecho, considero muy importante que, tanto los padres en el entorno del hogar como los educadores o profesores, en la escuela, enseñen a los pequeños la importancia de querer superarse, de ser mejor y lograr los objetivos, de ser competitivos para obtener buenos resultados y ser mejor persona… sin embargo, existe una fina línea entre ese afán de superación y el hecho de caer en la frustración por querer ser siempre mejor que los demás y a veces no lograrlo.

psicomotricidad

Y es precisamente ahí donde los que rodean al pequeño deben hacerle entender este importante matiz, ya que, sin duda, es labor de los padres animar a los pequeños a que saquen las mejores notas, a que logren sus mejores marcas en deporte, a que alcancen sus objetivos… pero sin necesidad de compararse continuamente con los demás, sin caer en pisotear al compañero para ser el mejor y sobre todo porque cuando todo ello ocurre los pequeños acaban con la autoestima por los suelos y puede influirles muy negativamente a nivel emocional y psicológico.

De ahí la importancia de establecer unos límites y pautas, de dejarles claro la importancia de que marcarse unas metas es importante pero sin que vosotros mismos les comparéis con otros niños o con sus hermanos. El pequeño debe querer sacar buenas notas en todas las asignaturas, como propia superación personal, para sentirse bien consigo mismo… y no para echárselo en cara a su compañero o amigo.

child at school

De hecho, por ejemplo, en el deporte, la competitividad es un hecho y no tiene por qué ser negativa como a veces se tiende a pensar, ya que, a veces puede sacar lo mejor del pequeño y conseguir que él mismo luche por superarse… pero sin caer en sus límites negativos, donde el pequeño dejará de preocuparse por sus propios objetivos y el único que tendrá será caer sobre el del otro, superarle sin más.

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Acerca de Maria José

Periodista y Blogger
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