Conjuntivitis en los ojos de mi pequeño

Desde que nuestro hijo dejó la guardería, y como si quisiese conservar algún recuerdo de ella en forma de virus varios, se trajo una conjuntivitis (con legañas incluidas, ojos rojos e irritados) que nos obligó a darle el colirio “mágico“ que nos recetaron para estos casos, el Tobrex.

conjuntivitis en los ojos Se trata de un colirio apropiado para los casos de afección a las conjuntivas oculares por infecciones bacterianas superficiales del ojo. El caso es que, posiblemente, esa conjuntivitis trajo consigo una mayor debilidad de los ojos de nuestro hijo y nos encontramos un buen día con que se despertó con el ojo izquierdo hinchado, inflamado hasta tal punto que parecía un boxeador después de doce asaltos de una dura pelea.

Por supuesto, eso asusta más que unas simples legañas (aunque las legañas sean como telillas blancas que cubren la pupila y que mucha gracia tampoco hacen…) y nos fuimos al pediatra (mi consejo: nunca se es demasiado exagerado si se trata de la salud de un hijo; si creéis que debéis ir al médico, id al médico).

conjuntivitis en el niño

El doctor, aunque no era el nuestro porque andábamos fuera de casa, no dudó al recetarnos un primo hermano del Tobrex, el Tobradex.Éste, además de tener efecto antibiótico como su familiar cercano el Tobrex, también tiene efecto antiinflamatorio.Esto conseguirá en apenas tres o cuatro días, a lo sumo, que nuestro hijo deje de parecer que se ha pegado a muerte con algún compañero de la guarde y se convierta en un bebé normal de quince meses.Es cierto que asusta bastante.

conjuntivitis1

También es verdad que, como no se quita a las primeras de cambio y hay que esperar unos días, se hace duro tener que aguantar estoicamente hasta que los ojillos del crío se vuelven normales (en nuestro caso, además, como nuestro hijo tiene siempre los ojos tan grandes y tan abiertos, esta dichosa afección parece que le quita algo de alegría a la cara y da más rabia todavía verle así).

De todos modos, estos problemas suelen ser leves. Eso sí, suelen producirse porque el niño haya tocado algo (arena, suciedad, animales…) y se haya llevado las manitas a los ojos y la infección está, entonces, servida en bandeja.

Sabemos que es difícil contener a un niño tan pequeño en plena efervescencia pero para evitar estos episodios de conjuntivitis, es mejor tener cierto cuidado con dónde pone las manos.

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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