Las leyes que rigen el aprendizaje

Los padres ejercemos una gran influencia en el comportamiento nuestros hijos, por ello, como padres y educadores es necesario que conozcamos cuáles son las leyes que rigen nuestro aprendizaje. Lo cual nos permitirá educar mejor al niño y evitar problemas que puedan influir negativamente en su desarrollo personal.

 

¿Qué produce o influye la conducta?

 

La conducta de los niños viene determinada por varios factores:

- Factores Innatos: todas aquellas capacidades que heredamos genéticamente. Es necesario tener en cuenta la etapa del desarrollo en la que se encuentra el niño, ya que cada estadio del desarrollo trae consigo una serie de conductas relacionadas con las limitaciones biológicas.

 

-Factores adquiridos o aprendidos: casi todos nuestros pensamientos, sentimientos y maneras de comportarnos, no son heredados, sino que los aprendemos a lo largo de nuestras vidas. Fundamentalmente, en el núcleo familiar. El comportamiento es aprendido, pero también puede modificarse.

 

Ambos tipos de factores en unión nos dan como resultado la conducta de nuestros hijos.

 

¿Qué ocurre Antes y Después de los comportamientos de nuestros hijos?

 

 Cualquier reacción por parte de los padres y personas del entorno del niño, durante o inmediatamente después de la conducta de éste, puede reforzarla: tanto la alabanza para premiarle, como la regañina para intentar corregirle. Ambas serán las causantes de que la conducta se repita o se extinga.

 

Antecedentes de la conducta

Es muy útil observar a nuestros hijos para conocerles y hacernos la Pregunta Clave:

“Qué ha pasado antes de que el niño manifestase su comportamiento, qué circunstancias y qué personas están presentes cuando actúa, piensa o siente.”

 

Observando a los niños, comprobamos que algunas conductas, como las rabietas, los miedos, la desobediencia o los problemas con las comidas, sólo se encuentran en: determinadas circunstancias o situaciones (en casa, en el cole, durante el fin de semana…); en presencia de determinadas personas (padre, madre, hermanos, maestros…).;en momentos determinados (antes de ir al colegio, hora de las comidas…);en lugares concretos (habitación, cocina, calle…).

 

Observar lo que ocurre antes nos permitirá conocer cual ha sido la situación, qué ha sido lo que lo ha podido provocar para en un futuro poder adelantarnos y cambiar algunas de las conductas problemáticas de nuestros hijos.

Consecuencias de la conducta

Lo que ocurre inmediatamente después del comportamiento de nuestros hijos va  ser causa directa para que esa conducta se vuelva a repetir o no, en el futur. Por esto mismo, debemos observar a nuestros hijos, y hacernos aquí también una pregunta clave:

¿Qué ocurre justo después de que mi hijo realice éste comportamiento?

Hay dos tipos de comportamientos de los padres que facilitan la aparición o extinción de las conductas, estos son:

-      Las recompensas o reforzadores positivos. La atención de los padres, las palabras de elogio y aprobación, las caricias o los premios en general, otorgados por la realización de una conducta correcta de los hijos, aumenta la probabilidad de que esa conducta se repita y perfeccione.

 

-      Los castigos. Por el contrario, si la conducta del niño no va seguida de consecuencias agradables, es menos probable que vuelva a ocurrir en el futuro. Esta conducta se debilitará y se extinguirá.

 

¡¡LA CONDUCTA SE PUEDE CAMBIAR!!

 

REFLEXIONEMOS UN POCO…  Modificar la conducta depende, a veces, de cosas bien sencillas. ¿HAS OBSERVADO QUE…?

 

SI con algo o con alguien NOS VA BIEN,

SI algo nos gusta,

SI alguien nos anima                                                 >  REPETIMOS

SI nos premian lo que hacemos bien

SI des hacemos algo

SI estamos con alguien de quién no sacamos nada               >  LO DEJAMOS

 

Si nos hace daño, nos va mal lo que hacemos            >  LO DEJAMOS +DEPRISA

 

ES POSIBLE AYUDAR A NESTROS HIJOS A CAMBIAR UN COMPORTAMIENTO MEDIANTE LA MODIFICACIÓN DE LAS CONSECUENCIAS DE SUS CONDUCTAS.

 

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Acerca de Judit

Psicóloga
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