Cuidado con los elogios en la educación de tus hijos

A todos los padres nos encanta elogiar a nuestros hijos porque cuando lo hacemos sentimos que es un premio para nosotros porque estamos haciendo las cosas bien y un premio para nuestros hijos porque les aumenta la autoestima por el trabajo bien hecho. Pero los elogios pueden ser peligrosos en la educación de nuestros hijos si no se saben utilizar con criterio.

Los elogios son una buena herramienta cuando los hijos se esfuerzan en algo o en conseguir un objetivo y aunque no lo logren han mostrado lo mejor de ellos. Un elogio no se debe dar a un hijo únicamente cuando consigue llegar a una meta, el esfuerzo también es importante.

nene feliz

Los elogios pueden ser muy diferentes pero siempre tienen que tener la misma base: nuestra aprobación por algo que ha logrado o que a intentado conseguir. Por ejemplo, algunos elogios podrían ser: “Muy bien Juan porque has ayudado a tu hermana a recoger los juguetes, eres muy amable”, “Estupendo María porque te has pasado la tarde estudiando para el examen de mañana, eres muy aplicada”, “Me alegra ver lo bien que te has portado en casa de los abuelos, eres una niña muy paciente”.

Esto son ejemplos de elogios en los que se motiva a los niños para que repitan las acciones en otro momento y que además se les subirá la autoestima por hacer un trabajo bien hecho. Pero, ¿qué ocurre cuando los elogios se utilizan mal en la educación de los hijos?

Cuando a un hijo se le elogia sin que se haya esforzado es una forma de decirle que está haciendo bien las cosas sin necesidad de que mueva un dedo, por lo que crecerá pensando que aunque no haga nada todo estará bien (porque seguramente los demás harán las cosas por él). Es decir, será un vago.

Young dancer

Además se pensará que como todo lo que hace está bien (sea lo que sea) se convertirá en un narcisista y probablemente tendrá comportamientos tiranos porque pensará firmemente que es superior a los demás y que nadie es mejor que él. Tendrá una autoestima hinchada por lo que será una autoestima falsa, en el fondo sentirá miedo e inseguridad por no ser capaz de conseguir las cosas por sí solos.

Por este motivo, resulta primordial que los padres piensen los elogios antes de decírselo a sus hijos y que si los utilizan sean para motivar una buena conducta y que su autoestima se vea reforzada, pero no hinchada de forma incoherente.

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Acerca de mariajoser

Maestra, Psicopedagoga y Madre
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