El bebé y el baile : ventajas de practicarlo

La relación entre el bebé (de quince meses, casi dieciséis ya) y el baile se ha intensificado este último mes especialmente pero ha ocurrido desde hace bastante tiempo.

Y no es algo anormal, lo veréis en vuestros hijos.Es ponerles algo de música, con cierto ritmo y comienzan a mover alguna parte de su cuerpo, al principio, para ir, poco a poco, añadiendo otras partes posteriormente.

el bebé y el baile

Según algunos estudios científicos se ve que existe una cierta predisposición al movimiento inmediato en el bebé al escuchar melodías musicales.

Seguro que se trata de una fase más del desarrollo de cualquier ser humano ya que, si repasamos lo que se consigue con el baile, resulta evidente que el avance tanto físico como mental del niño con el baile es enorme.El baile es ejercicio y, además, un ejercicio que requiere la intervención de músculos, corazón y pulmones (cardiovascular) con lo que se va logrando un desarrollo de cada uno de estos elementos así como una mayor flexibilidad y sentido del equilibrio.

Ya sólo por eso vale la pena que empiecen a bailar.Pero es que, aparte, tiene más ventajas.Favorece la creatividad porque irá incorporando partes nuevas de su cuerpo y a “jugar” combinando movimientos de unas partes con otras. Y la memoria: nuestro bebé ya suele hacer el mismo tipo de movimientos cuando escucha la misma música.

el bebé y el baile

Como están jugando con los brazos, las piernas, la cabeza, las rodillas, todas las partes móviles de su cuerpo, con nuestra ayuda, puede ir conociendo su fisionomía.

Y, por supuesto, les proporciona un gran placer (que se demuestra en sus risas espontáneas y sin límites) ver cómo los adultos admiramos sus movimientos y, lo que es más importante (y que ellos asimilan, sin duda), sus avances.

Nuestro hijo (como harán los vuestros) cuando ha memorizado un movimiento concreto y ve que el logro ha hecho suficiente gracia, se lo muestra a cada adulto que esté en la sala para recibir de ellos su recompensa en forma de risa, de aplauso o de ambos.

Un refuerzo muy necesario para su desarrollo, todo sea dicho.

el bebé bailando

Además, como no tienen para nada desarrollado el sentido del ridículo, se moverán con total libertad, sin cortapisas, lo que les asegurará un más equilibrado ejercicio muscular y descubrirse mejor a ellos mismos.

Así que, ánimo y haced bailar a vuestro bebé. Y, por supuesto, desinhibíos vosotros y bailad con el.

 

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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