El huevo : como introducirlo en la dieta de tu pequeño

Seguimos quemando fases en alimentación complementaria de nuestro hijo. A punto de cumplir los once meses, el pediatra nos ha dicho que le podemos introducir el huevo en su dieta. Como ya está comiendo carne (pollo y ternera) y pescado, el huevo hay que introducirlo de modo alterno con carne y pescado, es decir, un día carne, otro pescado y otro huevo. Todo mezclado con el puré de verduras, claro.

introducción huevo bebés

Se debe empezar por la introducción de la yema de huevo porque la posible alergia al huevo se produce por las proteínas que contiene la clara. Ésta se meterá en los purés con posterioridad y muy poco a poco. La primera curiosidad que se nos ha planteado es cómo añadir el huevo al puré. Está claro que tiene que estar hervido porque el peligro de una posible salmonelosis lo evitaremos de esta manera. Sin embargo, la enfermera de la Seguridad Social nos dijo que hirviéramos el huevo (el huevo duro de toda la vida, después de sus ocho minutitos hirviendo), tomáramos al principio media yema y la mezcláramos bien con el puré de verduras, con un brazo batidor, por ejemplo.

introducción de el huevo en bebés

No obstante, el pediatra del seguro privado que tenemos por la empresa nos ha dicho que echemos la yema directamente con las verduras cuando se vayan a hacer. Comenta que el huevo se hierve igual porque se hace a la par que las verduras pero, según él, evitamos que el resultado final sepa excesivamente a huevo (está claro que con el huevo duro desmigado va a saber a huevo y mucho). Por lo visto, ese sabor no sólo puede conseguir que el niño no quiera huevo nunca más sino que también, por desgracia, asocie el puré con ese sabor y tampoco quiera puré. ¡Sería una lástima, teniendo en cuenta lo que adoran los purés de verduras!

introducción de el huevo en los bebés

Sea como fuera, después de haber introducido la yema, se pone clara en una pequeña proporción que se repite unos días, para que le cuerpo lo vaya asimilando y vaya generando las inmunoglobulinas necesarias para que las proteínas del huevo no le sean perjudiciales. Es cierto que la yema del huevo tiene colesterol pero, aparte de que en bebés el colesterol no es tan peligroso como en adultos, la lecitina que tiene el huevo hace que el colesterol se asimile en menor cantidad ya que se emulsiona con las grasas del huevo y deja de ser colesterol, propiamente dicho.

Una vez que hayan pasado la prueba de el huevo sin incidencias, se abre un montón de posibilidades de platos y preparados que contienen huevo y que, a buen seguro, encantarán a vuestros pequeños.

 

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Un Padre con la L
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