Golpes en la cabeza de un bebé, como actuar ante ellos

Hoy llevamos un día fino con el niño, se ha caído, por descuido nuestro o por su propia efervescencia, no sé en cuántas ocasiones y casi todas ha dado golpes o con la cara o con la cabeza en el suelo. En ocasiones ha tenido suerte y el suelo era blandito (arena, césped) pero un par de veces ha caído contra el cemento.

golpes en la cabeza del bebéLos niños, especialmente con la todavía no controlada estabilidad del nuestro, que no llega al año y medio, se caen con mucha frecuencia. Se tienen que caer y deben sentir, al menos, algo de dolor como una etapa más de su aprendizaje de la vida. Y en un porcentaje bastante alto de esos casos, se golpearán la cabeza. No tiene por qué tener importancia pero está claro que la cabeza alberga un órgano más sensible y debemos redoblar la vigilancia las horas posteriores, más que si el golpe es en otra parte del cuerpo.

Hay que fijarse si el bebé se queja con mucha insistencia y de modo continuado, si tiene fiebre, vómitos o pérdidas de consciencia, aunque sean leves, o si su respiración es más acelerada de lo normal o más quejosa. En todos esos casos, hay que llevarle de inmediato a urgencias para que le observen y le traten.

golpes en la cabeza de los niños

Si los golpes va acompañado de una herida, hay que cerciorarse de que somos capaces de suturarla (normalmente, lo seremos en los casos leves).Si no fuera así, también habría que pedir ayuda profesional.

En cuanto a los golpes, tanto si se forma chichón como si hay un moratón pero sin abultamiento, hay que proporcionar frío en la zona. Unos hielos envueltos en un paño (nunca directamente sobre la piel ya que puede producir daños en la piel) pueden servirnos. Los chichones que con el tiempo se hacen blandos y se alargan también son motivo suficiente para llevar al niño a observación médica.

golpes en la cabeza

Es normal que el niño después de un golpe en la cabeza se encuentra algo abatido, como sin ganas de hacer nada. Este por sí solo no es motivo para alarmarse. Pero la vigilancia durante un mínimo de 24 horas y unas recomendables 72 sí es un buen consejo.

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Un Padre con la L
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