Guardería: no es tan fiero el león como lo pintan

En unos días llegará septiembre: inicio de curso, reincorporación al trabajo para otros y comienzo de guardería para muchos bebés nacidos hace cuatro, cinco o seis meses.

Quizá estés ya sufriendo, mamá, temiendo ese momento en el que tengas que dejar a lo que más quieres en el mundo con unos desconocidos, en un lugar que no es vuestra casa. Sé lo que se siente porque yo tampoco tuve elección. En un mundo ideal los bebés deberían estar con sus madres y padres hasta comenzar el cole a los 3 años. Pero las facturas no se pagan solas. Así que tras la irrisoria baja maternal que tenemos en nuestro país necesitamos recurrir a otras personas para que cuiden de nuestros hijos.

Y en ocasiones, si no podemos o no queremos tirar de abuelos, tíos o amigos, no queda más remedio que llevarlos a unos sitios que nos imaginamos como terribles pero que, desde luego, no lo son: las guarderías. O escuelas infantiles, como muchos las llaman. ;)

Guardería

En la guardería aprenden a socializar

A los niños les encanta estar con sus iguales. Comprenden así que hay más como ellos en el mundo, aprenden los unos de los otros (a compartir juguetes, a caminar, a comer solitos) y se lo pasan estupendamente. Tu hijo hará nuevos amigos a medida que vayan pasando los meses y se saludarán por la calle o en el parque.

Fomentan su independencia y autonomía

Ver al niño de al lado comer solo o incluso ir al baño les basta en muchas ocasiones para tratar de hacer lo mismo. ¡Si él puede, yo también! Es un lugar estupendo donde les animan a ser autónomos y aprender conductas que deberán desarrollar en el futuro.

Se animan a probar alimentos nuevos

Si tu peque va a quedarse a comer allí por motivos de horario, puede que estés de suerte. ;) Muchos niños se niegan a probar alimentos nuevos en casa, mientras que en la guardería o en el comedor escolar no ponen ningún problema. No sería la primera vez que escucho eso de “¡Pero si en casa come fatal y en el cole no le hace ascos a nada!” Misterios de la vida. ;)

Y no, no cogen de todo en la guardería

Existe un mito circulando de boca en boca desde que el mundo es mundo sobre los contagios de enfermedades en la guardería. Parece que si tu hijo no acude a una escuela infantil no se va a poner malo jamás de los jamases, mientras que llevarle a una guardería es la peor decisión que puedes tomar como madre porque significa que va a coger de todo.

Pues no, discrepo totalmente. Se pondrá malo como niño que es. Cogerá resfriados y gastroenteritis. Y no abandonará los mocos en todo el año. Pero igual le puede ocurrir a un niño que está en casa con su madre. Porque los virus y las bacterias se propagan de persona a persona, ya sea en la guardería o en la cola de la panadería.

Por eso, si una persona te espeta lo de “¿No te da pena dejarle tan pequeño en la guardería”?, haz oídos sordos. O dile que te pague ella la hipoteca y las facturas. ;)

¿Llevaste a tu hijo a la guardería? ¿Qué tal la experiencia?

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Diario de una mami

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