HAY VIDA DESPUÉS DEL CHUPETE…

Pues yo he tenido, con mis hijas, dos casos muy diferentes. Mi hija mayor en principio no le gustaba nada el chupete. En el hospital lloraba un poco y pensábamos que un ratito con el chupete se calmaría pero no le hacía mucha gracia. Probamos a comprar chupetes de silicona, otros que nos recomendó una amiga… pero en cuanto se lo intentabas poner, detectaba que no era el pecho de su mama o el biberón y lo escupía.

Sin embargo cuando empezó con los dientes sí que lo cogió y con ganas. Para dormir lo pedía todas las noche y le dejábamos dos o tres al lado para que, en el caso que se le cayera, cogiera otro y no se despertara.  Por el día también lo quería a todas horas, yo intentaba no ponérselo mucho y a veces lo conseguía otras veces no. Yo a veces me desesperaba ya que mí en particular no me gusta ver a los niños “mayores” con chupete, sobre todo si ya andan y empiezan a decir sus primeras palabras.   

El fin del chupete vino aproximadamente cuando cumplió los dos años. Aprovechando los reyes magos la dijimos que si dejaba el chupete a cambio, quizas los reyes la traerían su regalo favorito por esa época una muñeca que hablaba y hacia un montón de cosas. Al día siguiente por la noche, como era de esperar, nos pidió el chupete pero la explicamos que se lo habían llevado los reyes magos y que ya era muy mayor para usarlo. Unas cuantas noches más lo pedía y toco llorar pero no cedimos y conseguimos quitarle el chupete.

Con mi hija pequeña fue todo mucho más sencillo. Igual que la mayor no lo quería al principio ni siquiera para dormir, cogía un par de peluches y hasta la mañana siguiente. Más adelante con los dientes, intentábamos ponérselo un rato pero no quería, sólo la calmaban los mordedores. Y vuestra experiencia con los chupetes ¿Cómo ha sido?

Hasta la próxima.

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Padre en Apuros
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