Inapetencia durante el embarazo, ¿qué hacer?

¿No tienes hambre cuando te colocan delante el plato de comida?, ¿Cuándo llega la hora de comer ni siquiera te apetece tomar un bocado?, ¿tras dos bocados, ya te sientes llena y no te apetece comer más? No te preocupes, la inapetencia durante el embarazo es otro de los síntomas más comunes y al que, con unos simples consejos podrás poner remedio.

Inapetencia durante el embarazo

En primer lugar, además de no agobiarte con esta cuestión, debes concienciarte de que, aunque no tengas hambre, seguir una alimentación equilibrada y variada es uno de los puntos más importantes durante este periodo, tanto para tu bienestar como el de tu pequeño.

De este modo, en vez de negarte en rotundo, intenta poner de tu parte y buscar aquellos alimentos que sí que te resultan  atractivos, ya sea, porque no sueles comerlos con frecuencia o porque ahora te apetecen. Teniendo en cuenta que sean recomendables durante el embarazo, disfruta de ellos. Por ejemplo, si no tienes ganas de comer pescado, no se te abre el apetito cuando ves este plato ante ti, prueba con alguno que no comas a menudo y que, sin embargo, te aporte todas las vitaminas que necesitas.

Es importante también que, para que no te sacies rápidamente, comas varias veces al día en poca cantidad y que optes por aquellos alimentos que, aunque sean pequeños alberguen muchos nutrientes. Por ejemplo, una pieza de fruta, una naranja, quizás, puede aportar a tu organismo mucho más que otros alimentos que son bajos en nutrientes como los refrescos o los productos lights. Y es que a veces, cuando no tengas hambre, pensarás que este tipo de alimentos no te harán sentir pesada. Sin embargo, será mejor que elijas otros que, tampoco sean pesados y, sin embargo, sean muy beneficiosos.Inapetencia durante el embarazo,

El ejercicio también te abrirá el apetito, sobre todo si lo practicas antes de las comidas. Sin duda, este es un buen truco y notarás que tras el esfuerzo, tienes hambre o al menos, más que de costumbre.

No seas estricta en cuanto a los horarios de comida, es decir, si queda media hora para comer pero en ese momento tienes mucha hambre, aprovecha ese momento, ya que, quizás si esperas a la hora en la que sueles almorzar, ya no tengas las mismas ganas.

Asimismo, cuando prepares los platos, hazlo de tal modo que, teniendo en cuenta esta inapetencia, no comerás un primero y un segundo. Por ello, mezcla los alimentos, combinando, las verduras de primero o el puré con un filete de pescado o de pollo. No significa que el plato esté más lleno, sino que comes menos de cada uno, para finalmente crear una combinación adaptada a tus necesidades y a tu apetito.

Por último, será importantísimo que comas acompañada, ya que, así, mientras conversas, no se te hará tan cuesta arriba el momento de las comidas. Será agradable y si estás entretenida hablando sobre algún tema, cuando te des cuenta, habrás comido más de lo que, en un principio, pensabas.

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Acerca de Maria José

Periodista y Blogger
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