La escuela que elegimos para nuestros hijos

Vengo de una charla que ha ofrecido la escuela de mi hija sobre pedagogía y, en general, sobre el conflicto, y cómo lo gestionan, sobre cómo debe existir una figura de autoridad y sobre la importancia de los límites para el correcto desarrollo y evolución de nuestros hijos e hijas.

la escuela y su importancia

Está claro que el conflicto es una oportunidad para aprender, tanto para los y las peques como para los maestros y toda la humanidad en general, y está claro que lo que debe primar ante todo es el beneficio del niño/a, ya que entiendo además, que el profesorado está ahí por vocación.

Lo que no está claro y es en lo que creo hay disparidad de opiniones es en cómo se trata y valora el aspecto emocional, en cómo se aplica el castigo y si éste tiene como objetivo además de reparar la conducta que el niño o niña entienda el motivo, en si existe un protocolo establecido o modus operandi para todas y cada una de las personas que están autorizadas a “castigar” (sea profesorado o monitores de comedor)…porque además cada niño y niña es un mundo y lo que para un niño puede ser un episodio más el cual ni siquiera se acordará de comentar en casa, para otro puede ser lo peor de lo peor (aunque el castigo haya ido dirigido a otro).

la escuela y la elección correcta

Lo que no está claro es lo que se ha vuelto a quedar en el tintero, a mi parecer, y lo que debería primar en la próxima charla para que los padres y madres puedan intercambiar opiniones y buscar tonalidades de grises, sin tener que irnos al blanco o al negro, sin tener que buscar otra escuela si no estás de acuerdo al 100% con todo o si tienes alguna inquietud.

Lo que sí está claro es que cuando escoges la escuela lo haces con mucha cautela y si finalmente decides como en mi caso, incluso cambiar de escuela con la carga emocional que ello comporta para el o la peque, es porque crees que es una buena escuela.

la importancia de la escuela

Lo que sí está claro es que el que yo crea que es una buena escuela no la hace la escuela perfecta, y, por tanto, es perfectamente lícito que me plantee y pregunte e indague sobre lo que me explica mi hija, además, por supuesto, de hablar al día siguiente con la profesora cuando he tenido alguna inquietud en relación a algún conflicto con mi hija.

Y lo que también está más claro que el agua es que cuando dejas a tu hijo o hija en una escuela es porque confías en el profesorado y en las personas que están a su cargo durante el tiempo en el que son responsables de su cautela. Jamás dejaría a mi bien más preciado en un lugar del cual desconfío.

Si encuentras interesante esta información, compártela con otros padres a través de tu Red Social Favorita Facebook, Twitter, Google + Gracias :-)  

avatar

Acerca de Carmen

Mamá, Blogera, Redactora
Esta entrada fue publicada en Educación y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.