La forma de hablar a nuestros hijos es muy importante

En otras ocasiones os he hablado de priorizar el SI ante el NO, de la forma de hablar para que aumentemos y no mermemos la autoestima de nuestros pequeños y pequeñas y en general, de hablar con respeto a los niños y niñas, ya que, aunque sean pequeños, son personas. Y las personas merecen todo el respeto del mundo independientemente de su edad, procedencia, cultura o sexo, ¿verdad?

 la forma de hablar a los niños

Pues en el blog de solohijos.com nos hacen reflexionar de nuevo sobre cómo cambia una frase según cómo se formule y del daño emocional que puede ocasionar no estructurarla con la forma correcta.

En la imagen que os traigo hoy podéis ver varios ejemplos de frases que lejos de encadenar, pueden liberar a nuestros pequeños y pequeñas y hacerles más bien que mal, que en definitiva, es lo que se supone que queremos todos los padres y madres del mundo mundial.

  la forma de hablar Además de estas frases en la Web nos regalan cinco normas para educar seres libres, independientes y felices. Veamos a continuación estas frases liberadoras:

  • Educar para que el peque sea independiente. La dependencia afectiva hacia nosotros no les hace ningún bien. Llegará un momento en el que serán libres y no porque nosotros queramos que permanezcan a nuestro lado debemos hacerles dependientes de nuestro cariño y amor.
  • Que el peque aprenda a realizar las cosas por sí mismo y sepa valorar el esfuerzo que él o ella han realizado. No ayudamos cuando “ayudamos” a subirle al columpio, por ejemplo. Si no puede porque es muy peque o bajito/a siempre podemos ofrecerle nuestra rodilla a modo de escalón para que suba por sí mismo/a. la forma de hablar
  • Los niños y niñas no deben ser extensiones de nosotros.
  • Dejemos de usar el “pobrecito” cuando el niño/a falla en algo y ver en el error algo positivo que sirve para aprender y madurar.
  • Valorar y motivar en lugar de elogiar (ésta es la más difícil a mi parecer). Felicitar el hecho describiendo la tarea conseguida y no el logro. Por ejemplo en lugar de elogiar la nota, felicitarlo por el trabajo de aprenderse todos los huesos del cuerpo humano, para que vea que el elogio va en función del resultado de su tarea, no de él o ella como persona.

¿Qué tal? ¿Lo aplicais con la forma correcta?

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Acerca de Carmen

Mamá, Blogera, Redactora
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