La primera ecografía

La primera ecografía es especial. Cuando llega el momento de la primera ecografía, los futuros padres se llenan de ilusión, así como de miedos, dudas, ganas de ver a su pequeño y a la vez de saber que todo está bien… Sin duda, no olvidaréis ese momento, en el que por primera vez veréis a vuestro pequeño, escucharéis los latidos de su corazón…  Momentos que guardaréis en vuestra retina, así como en vuestra memoria. De hecho, hay muchos padres que hasta que no acuden a su primera ecografía no se dan cuenta realmente de la importancia del camino que han emprendido.

La primera ecografía

De este modo, la mujer suele someterse a esta prueba alrededor de la sexta semana de embarazo, aunque en algunos casos, hasta que no pasan unas seis semanas más la embarazada no acude a su médico o especialista para este examen.

Y, ¿en qué consiste esta prueba? Pues medirán a tu pequeño, verán su corazón, controlarán su circulación, así como el tamaño de sus extremidades. Asimismo, también le medirán el grosor del pliegue nucal, o lo que se denomina prueba de Traslucencia nucal.

La primera ecografía

La importancia de dicho examen radica en que servirá para comprobar si existe algún tipo de irregularidad, así como enfermedad o incluso alguna malformación. De hecho, según indican algunos estudios, un 80 por ciento de los casos de niños con Síndrome de Down fueron detectados gracias a esta prueba. Asimismo, en esta primera eco también el médico estudiará el útero y los ovarios, y por supuesto comprobará la colocación del pequeño para ver si está bien situado. Del mismo modo, os confirmará si vais a ser padres de un pequeño o de más de uno.

La primera ecografíaPor ello, y por la importancia de que sepáis si existe algún problema, es fundamental que alrededor de las semanas 10 y 14, momento en el que se suele hacer esta medición, acudáis al ginecólogo sin falta.

Aunque, una vez explicado en qué consiste dicha prueba y qué medirá o estudiará el especialista al realizarla, seguro que para vosotros será muy importante tambien saber que, ya en esta primera ecografía obtendréis la primera foto de vuestro pequeño, aunque tan sólo medirá de cuatro a ocho centímetros. Además, os llamará muchísimo la atención escuchar la velocidad de los latidos de su corazón, ya que, la frecuencia cardiaca del feto es superior, el doble que la de un adulto.

Además, debes saber que existen diferentes tipos de eco, aunque lo habitual es que la primera sea en dos dimensiones, 2D. Estas son en blanco y negro y aunque de gran sencillez, son muy precisas y por ello son las idóneas para estos primeros controles. En cuanto a las que se hacen en 3D o 4D, la diferencia es abismal, ya que, se ve con total claridad los movimientos del pequeño, los gestos… Se recomienda acudir cuando el bebé haya alcanzado las 26 ó 29 semanas, ya que será más fácil de distinguir todo ello, debido a su aumento de tamaño, respecto a las primeras.

La primera ecografía

Os aseguro que aunque las de este tipo no corren por cuenta de la Seguridad Social, sentiréis una mezcla de sensaciones cuando veáis a vuestro pequeño con tanta claridad, estando aún dentro del vientre materno. La diferencia entre ambas es que en las de tres dimensiones existe un poco de retraso, mientras que con la de 4D veréis en tiempo real lo que está haciendo el bebé.

A veces pienso que gracias a estas nuevas herramientas tecnológicas, los papás y mamás de hoy pueden disfrutar de su pequeño y verle incluso desde antes de que nazca con bastante claridad, algo que antes era impensable.

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Acerca de Maria José

Periodista y Blogger
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