La respiración diafragmática lenta

A veces, con la rutina diaria nos sentimos estresados y no sabemos qué hacer. Una técnica muy útil es la respiración diafragmática lenta. Dicha estrategia es muy usada para combatir el estrés desde la antigüedad. Sirviendo para reducir la ansiedad, la tensión muscular, la irritabilidad, la fatiga e indirectamente, la depresión.

En otros post os he hablado sobre la depresión posparto y las estrategias útiles a llevar a cabo para disminuir dichos síntomas. La técnica de las que os voy a hablar hoy, es muy útil para combatir los síntomas del cuadro depresivo.

 El ejercicio de la respiración diafragmática lenta se aprende en minutos y sus resultados se experimentan de forma inmediata, pero los efectos profundos del ejercicio no se apreciarán hasta después de varios meses de práctica persistente.

 

Antes de comenzar la respiración, debemos tener varias cosas en cuenta: 

-      El ambiente, sobre todo durante las primeras sesiones hay que cuidarlo. Por ello, deberemos practicar en un lugar tranquilo, con una temperatura agradable y sin mucho ruido para podernos concentrar en nuestras sensaciones.

-      Es importante vestir ropa cómoda. Intentar evitar la ropa ajustada, los cinturones o botones que no puedan apretar.

-      La postura también debe ser cómoda (tumbado o sentado).

-      Antes de iniciar el ejercicio puede ser bueno cerrar los ojos e intentar imaginar una escena agradable. (Por ejemplo imaginarnos en la playa)

-      Para relajarse es necesario abandonarse y centrar la atención en las sensaciones internas.

-      Con la práctica repetida, irán desapareciendo algunas sensaciones corporales y/o el miedo a perder el control. (No le pasa a todo el mundo)

-      Si forzamos la respiración, puede darse hiperventilación con sensaciones de mareo o malestar. En este caso abandonar el ejercicio y usar algún procedimiento que disminuya el oxígeno inspirado (por ejemplo, respirar dentro de una bolsa).

 

 

 

 

 

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Acerca de Judit

Psicóloga
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