La trona : primera silla del bebé confortable y segura

Al principio, cuando el bebé sólo toma pecho o biberones, no es necesaria la trona y cualquier sitio es bueno para alimentarle, siempre que sea cómodo para quien le dé de comer y su espalda no sufra más de la cuenta.

la trona advance babymoon

Pero cuando el niño comienza con la alimentación complementaria a base de purés y papillas, conviene que el bebé esté sujeto en un sitio concreto para facilitar la labor de alimentación. Más que nada porque si te tienes que preocupar del plato con la comida, la cuchara, las servilletas para limpiarle (¡¡sabréis lo que es suciedad!!!) y de los movimientos tipo helicóptero de los brazos del pequeño además de sus posibles pedorretas y otras gracias que suelen hacer SÓLO cuando están comiendo y todo esto agarrando al niño o teniéndole en tus piernas, apaga y vámonos.

En ese momento, entra la trona.

La trona es una fantástica silla, con el asiento y la espalda acolchadas para que el niño se sienta cómodo, por supuesto, con cintas de seguridad con varios puntos de anclaje para que no exista en ningún momento riesgo de que el niño se salga o se caiga de la trona. Además, muchas de ellas cuentan con una bandeja en la que apoyar (con la conveniente distancia de seguridad para evitar escenas indeseadas de comida volando por la cocina) el plato con el puré o el bibe con el agua. Y no sólo para eso, que son útiles para “tocar el tambor” y tenerle entretenido, como es mi caso.

la trona chicco babymoon

El material del que están hechas las tronas, tanto la estructura como el colchón del asiento, está preparado para que se pueda limpiar con una bayeta húmeda, simplemente, con lo que la comodidad está garantizada.

la trona acuario chicco babymoon

 

Por otro lado, no es un elemento de la casa que vayáis a tener que retirar pronto porque el niño se vaya haciendo mayor. Desde sus primeros seis meses se puede empezar a usar y no dejar de hacerlo, con las máximas garantías de practicidad y seguridad, hasta que vuestro hijo tenga unos cinco o seis años. Si habéis probado ya alguna trona, estaréis de acuerdo conmigo en que son de una utilidad increíble.

 

Si te ha gustado esta información, compártela a través de tu Red Social Facebook, Twitter… Gracias :-)

avatar

Acerca de Javier

Un Padre con la L
Esta entrada fue publicada en Bebés y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.