Caídas en el embarazo, ¿qué factores influyen?

Las caídas pueden ser algo común, que a todos nos ha pasado alguna vez evidentemente pero si esto ocurre cuando estás embarazada es normal que salten las alarmas. Sin embargo, debes saber que, aunque puede ocurrir sin más porque te tropieces con algo o no calcules bien las distancias al subir un escalón, por ejemplo, sí que es cierto que hay algunos factores que pueden influir en que esto ocurra concretamente durante estos meses.

caídas en el embarazo

En primer lugar conforme va aumentando el tamaño y el peso de tu barriguita es normal que tu centro de gravedad se vea afectado. El peso que debes soportar en la zona de tu vientre hace que mantener el equilibrio te resulte más complicado, ya que, tu cuerpo está descompensado, por decirlo de algún modo. Esto hará que te tropieces o que caigas con más facilidad. Aun así, evita los zapatos de tacón alto, serán mejor aquellos más bajos o con cuña. Y es que, de lo contrario, con este tipo de calzado con tacón alto y si además es fino, tu cuerpo se irá hacia adelante con mayor facilidad.

Las hormonas y la revolución que sufrirán durante estos meses también tienen un papel protagonista en este tema. Y es que ciertas alteraciones hormonales hacen que se relajen más de lo habitual tus articulaciones y ligamentos, por lo que notarás que te sientes diferente al caminar. De hecho, lo más común es que la mujer note que no cuenta con la misma que agilidad que antes, que se sienta más torpe. Sin embargo, practicar ejercicio y estar en forma puede ayudarte a contrarrestarlo, además de que es un punto fundamental para encontrarte bien y estar mejor preparada para todas estas sensaciones propias del periodo de gestación.

caídas durante el embarazo

Por otro lado, también influye en que se produzcan estas caídas, insisto, más allá de que puede ocurrirnos a cualquiera, la baja presión arterial propia de este estado, así como los niveles, más bajos de lo habitual, de azúcar en sangre.

Esto te hará sentir en algunos momentos más débil y puede que incluso te marees. Para ello, y para tener así controlados los niveles de azúcar, come, aunque sea poco, pero con frecuencia. Es decir, una pieza de fruta, alguna galleta, un tentempié… serán de gran ayuda para que tu cuerpo no sufra esos bajones. No hace falta que comas mucho, pero sí poco y a menudo.

caídas por mareos

Además en el momento en el que te notes mínimamente mareada, busca algún punto de apoyo, siéntate o tómate un momento para recuperarte.

 

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Acerca de Maria José

Periodista y Blogger
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