Avances de un niño de año y medio, repaso.

Siempre un padre tiene curiosidad por saber si su hijo, en la edad que le toca vivir, va teniendo avances según lo esperado o no.

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Es inevitable buscar cuáles son las cosas que habitualmente son capaces de hacer niños de idéntica edad y comparar en qué aspectos nuestros hijos van con la estadística en estos avances o se separan de ella, para arriba o para abajo.

Un niño de año y medio tiene curiosidad por todo. Mi hijo es uno de esos. Busca rendijas, hendiduras, huecos, bordes, pinchos… incluso le hemos tenido que enseñar cómo pincha un rosal y hasta que no se ha pinchado él no ha parado.

avances en el niño de año y medio

Busca el límite del riesgo. Le gusta trepar, subir escaleras (pide ayuda pero muchas veces le gusta lanzarse solo). Lo de escalar es muy curioso. Se sube a cualquier cosa que está relativamente a su alcance pero que pueda suponerle un reto. Una de sus “cimas” favoritas, son mis hombros. Cuando le tengo en brazos, lucha por subir los pies, apoyarlos sobre mis hombros para alcanzarme la cabeza. Y como si la coronase, me pega un bocado en lo más alto. Su banderola particular.

Otra cosa que suelen hacer los niños de esta edad es prestar la atención que antes no prestaban a los libros con ilustraciones. Nuestro hijo también lo hace e identifica personajes que le vamos diciendo. Igualmente, cuando le nombramos partes del cuerpo las marca y no sólo las identifica sino que sabe mostrar la diferencia entre las partes de su cuerpo y la de los demás.

Su vitalidad es algo fuera de lo común. Puede con cualquiera, por muchos adultos que seamos a su alrededor, nos deja derrotados a todos.

avances del niño

También pensábamos que era impaciente porque empieza a hacer una cosa pero se cansa y empieza con otra y puede estar cada treinta segundos cambiando de actividad. Pues bien, lo raro sería que se quedara mucho tiempo intentando lo mismo sin parar. La curiosidad propia de esta edad les hace tener que cambiar constantemente de objetivo.

Lo que sí vemos en el nuestro es que, cuando intenta algo que es difícil para él (se intenta poner los calcetines y los zapatos) y no lo consigue, se enfada muchísimo. Quizás sean los primeros síntomas de la frustración que vivirá en su existencia más de una vez.

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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