Los Remedios de la Abuela III

Para cerrar esta serie de artículos sobre remedios de la abuela, voy a completar en este post con el resto de truquillos que componen ese “recetario” familiar del que os comencé a hablar en el post anterior y que tan útil me ha sido en muchas ocasiones. Es cómo tener una enfermera en casa ;)

-Si le cuesta respirar: puedes darle con un poco de agua de sal en la nariz. Y si es porque tiene agarrado un catarro al pecho, los vahos de eucalipto le vendrán de maravilla. Sólo hay que cocer hojas de eucalipto en agua, ponerlo en una palangana y hacer al niño que respire tapándole con una toalla para que no se escape el vapor. Déjale descansar de vez en cuando, para que no sienta que se le calienta la cara…

-Para bajar la fiebre: dicen que uno de los remedios de la abuela que no falla es poner al niño paños de agua fría en la frente.

Remedios de la Abuela

-Para las quemaduras del sol: si se aplican compresas humedecidas con vinagre, se alivia el malestar y desaparecen las rojeces.

-Para ojos legañosos: si al levantarse por la mañana tu hijo tiene los ojos pegajosos y con muchas legañas, lávaselos con manzanilla y una gasita. Le descansarán.

Remedios de la Abuela-Para los pies: tanto para aliviar el cansancio como las rozaduras, la abuela de mi suegra le ponía los pies a remojo en agua con sal.

-Para los uñeros: estarás harta de verlos si tu pequeño se muerde las uñas. Le aliviará meter el dedo en agua de sal bien caliente. Pero con cuidado, no vaya a ser que se queme.

-Para las ampollas en los pies: mi madre me solía pinchar las ampollas pasando una aguja desinfectada con un hilo a través de ella. Hay que dejar el hilo atravesado de lado a lado para que no se cierre y por él vaya resbalando el agüilla que suelen generar.

Remedios de la Abuela-Para el dolor de oídos: antiguamente se decía que para quitar el dolor de oídos a un niño había que echarle un dedal de leche materna en el interior. En los pueblos buscaban a las parturientas para pedirles leche…

-Para las agujetas: nada más terminar de hacer ejercicio, para evitar que le salgan las molestas agujetas, dale de beber un vaso de agua con azúcar. Si tenéis previsto salir a caminar al campo, llevad chocolate de desayuno, también os ayudará a evitarlas.

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Acerca de Cristina

Mamá, Periodista Y Blogger
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