MASAJE PERINEAL

 

Antes de explicar qué es el masaje perineal, hablemos un poco del periné. Se le llama periné a la zona de piel, músculos y ligamentos que se encuentran desde la vulva hasta el ano. También lo llamamos suelo pélvico porque soporta todo el peso de las vísceras abdominales y de órganos como el útero y la vejiga.

Esta parte cobra especial importancia en el parto por ser el canal blando por dónde pasará el bebé para salir, presionando todas las estructuras.

Hay que favorecer durante el embarazo que esta zona esté flexible y fuerte para cuando llegue el momento del nacimiento. Así facilitaremos que haya menos desgarros en el canal del parto, o en caso de que los haya que sean menores y su curación más rápida,

 

¿CÓMO HACER EL MASAJE PERINEAL?

A partir de la semana 34 de embarazo, se puede empezar a masajear la zona del periné, y continuar hasta el final de la gestación. Lo ideal es hacerlo durante unos 5-10 minutos, y si puede ser, diariamente. Tengo que advertir que al principio, es complicado, y molesto, pero aconsejo que se tenga paciencia, y continuéis con la práctica, que poco a poco iréis viendo como la zona está más elástica, hidratada y flexible, y te será menos incómodo realizar los masajes.

Antes de realizarlos, hay que vaciar la vejiga, lavarte las manos y ponerte en una postura cómoda. En caso de que tu pareja te pueda ayudar, puedes tumbarte y que te masajee él. Si no cuentas con alguien, y tienes que hacerlo sola, lo mejor es, de pie con una pierna levantada y apoyada en una silla, o tumbada reclinada con cojines en la espalda y un espejo delante para poder ver bien lo que estás haciendo. Hay que tener en cuenta que en esas semanas de embarazo la barriga ya tiene un tamaño importante y esto dificulta que lleguemos bien a la zona del periné.

Podéis usar un aceite como el de rosa de mosqueta para hidratar la zona, y los dedos con los que haréis el masaje (dedo pulgar e índice). Es importante que tengáis cuidado con la uretra, no hay que tocar por esta zona, ya que durante el embarazo las infecciones de orina son más comunes, y cuanto menos manipulemos mejor. Solo hay que masajear por la horquilla perineal. Debes introducir los dedos dentro de la vagina, presionar suavemente y desplazarlos de un lado a otro, estirando el tejido.

Otro de los ejercicios es introducir los dos dedos pulgares en la vagina y presionar hacia abajo hasta que moleste, o tengáis sensación de quemazón (similar a la que tendréis cuando la cabeza del bebé esté apoyada en esta zona).

 

Para finalizar estos 5-10 minutos de masajes, podeis coger la horquilla entre el dedo indice y el pulgar, a modo de pinza, y estirarla hacia fuera, y hacia dentro para relajar la zona masajeada.

Se aconseja realizar estos masajes después de una ducha caliente, ya que los tejidos están más distendidos. Si tienes cicatrices de episiotomías o desgarros anteriores, masajéalas e hidrátalas bien.

 

 

 

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