¿Mi marido está embarazado?

¿Cuántas veces nos hemos preguntado si sería posible que un hombre se quedara embarazado?, pues por ahora no podemos contar con esa posibilidad, aún así si podemos acercarnos a algo así. No hablo de aquel hombre llamado Thomas Beatie, que salió en los titulares en 2008 cuando se convirtió en el primer hombre en dar a luz  (Thomas Beatie en realidad nació mujer  y se cambió de sexo a los 20 años; en aquella intervención, se quitó los pechos pero mantuvo los órganos reproductores femeninos de serie) Si no que hablo de algo mucho más común, tanto que puede llegar a afectar al 10-65% de los hombres primerizos al vivir el primer embarazo de su pareja.

 

Hablamos del SINDROME DE COUVADE, que proviene de la palabra francesa “couver”, incubar o criar. Este síndrome se observa  en hombres cuyas mujeres están embarazadas. Los síntomas suelen aparecer alrededor del tercer mes de embarazo de la mujer, y  terminan, casi siempre, con el parto. Se caracteriza preferentemente por síntomas gastrointestinales: pérdida del apetito, náuseas, vómitos, dolor de muelas, mareos matutinos, estreñimiento o diarrea y aumento de peso. También presentan cansancio, cambios de humor, e incluso antojos. Acercándose la fecha del parto pueden presentar también dolores similares a las contracciones. Estos síntomas pueden acompañarse o no de ansiedad.

Suele presentarse más en casos de embarazos  muy deseados (historias de abortos previos, o infertilidad durante largos periodos).

 

Se piensa que este trastorno viene a ser el equivalente del “ritual Couvade” que practican muchos pueblos primitivos desde la antigüedad

(pueblos Europeos e Indios Americanos). Este ritual consiste en que el padre, cuando la mujer está de parto, imita los dolores y recibe la atención igual que ella y después del parto se acuestan en el lecho con el niño para recibir las felicitaciones de sus vecinos y amigos.

 

No hay una causa clara de por qué ocurre esto, pero hay varias teorías:

 

Una de ellas habla de señales químicas que envían las mujeres en relación a las hormonas del embarazo, y son asimiladas de manera inconsciente por el organismo del hombre.

 

Un estudio canadiense habla de un aumento de hormonas de estradiol y prolactina en los hombres afectados (hormonas relacionadas con la mujer y el embarazo) y una disminución de testosterona ( hormona propia del hombre) desde el tercer mes de embarazo hasta el sexto después del nacimiento.

 

No hay un tratamiento definitivo para este síndrome, pero debes hablarlo con un profesional. Se ha demostrado que algo que mitiga mucho el miedo y la inseguridad que muestran estos hombres, es incluirlos en todas las sesiones de educación maternal, aprendiendo los cambios propios del embarazo, y el desarrollo de esto. Tener la información adecuada disminuye la ansiedad.

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