Niñas de los padres y niños de las madres

La típica afirmación “las niñas son de los padres y los niños de las madres” se ha escuchado, yo creo, desde que el mundo es mundo.

Para mí, sería muy fácil y liberador a la vez, que tuviese algo de cierto. ¡Explicaría por qué mi hijo pasa de mí por completo cuando está su madre cerca jajajajaja!

niñas de los padres

Y no es de ahora, que tiene diecisiete meses, sino de siempre. Leyendo un poco en la red, sobre todo en foros en los que la gente cuenta sus experiencias, se puede ver de todo. Casos que corroboran el dicho y, por el contrario, otros que lo echan por tierra. Incluso casos en los que es imposible definirse como aquellas parejas que tienen dos niños o dos niñas con afinidades distintas por su papá que por su mamá.

El caso es que la gente dice que los sexos opuestos fomentan una mayor afinidad y aunque el trato con el padre del mismo sexo sea bueno, el trato excelente y la complicidad la tendrán con el del sexo opuesto.

Podría ser una teoría, no digo que no. Aunque yo creo que hay factores y momentos que también hay que tener en cuenta.

niñas y sus preferencias

 Me explico. Factores porque si uno de los padres tiene un trato más constante y continuado con el bebé (sea niños o niñas) y su trato es el adecuado, como es lógico, tendrá más puntos para conseguir su afinidad que el otro padre.

Además, el carácter de los padres influye. Si uno es más permisivo y el otro más tajante, si uno es amable y el otro más seco, si uno no hace más que reír y el otro es más serio, en todos esos distintos casos la balanza se irá más a un lado que a otro, independientemente del sexo del bebé.

niñas de los papas y niños de las mamás

Y también hay que tener en cuenta el momento, entiendo yo. Porque imagino que, en mi caso por ejemplo, a medida que mi hijo, niño, vaya creciendo más su dependencia de alimentación y protección de la madre irá reduciéndose y aumentará por otro lado su deseo de diversión con juegos que bien podrían ser más rudos, propios de ciertas etapas que pasan los niños a diferencia de las niñas. Y en ese momento entendería que se juntara más conmigo. Así que no es lo mismo los primeros meses del bebé, en los que la dependencia de su madre convierte en insignificante el factor “sexo” del bebé para determinar su afinidad que las etapas en que el niño se va haciendo mayor y al requerir otras cosas puede variar sus afinidades.

Aunque no deja de ser una teoría muy personal.

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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