Nuestro hijo: ¿por qué no le cambiamos antes a su habitación?

¿Por qué no cambiamos a nuestro hijo antes a su habitación? Es la pregunta que llevo todo el fin de semana haciéndome.

cuna-convertible-combi-de-luxe-abeto-pistacho-baby-mooncuna-convertible-combi-de-luxe-caramelo-castano-baby-moon

Quedan once días para que nuestro hijo cumpla un año y sí, ya sé que en otro post dije alegremente que no tenía importancia el momento en que el niño dejara de dormir junto a vosotros para pasarle a su cuarto.

¡Ay, qué osada es la ignorancia! Me equivoqué, qué le vamos a hacer, y reconocerlo no sólo me hará más libre (en fin…) sino que puede ayudar a otras parejas que se esté planteando lo mismo.

Mira que los pediatras recomiendan que se les pase a su cuarto hacia el tercer mes pues, nada…

nuestro hijo cambia de habitaciónnuestro hijo y el cambio de habitación

Comentando con una vecina el domingo que la noche del sábado había sido su primera noche de “independencia” (deberíamos decir de “inter-independencia” porque define mejor la relación bidireccional de ligazón que existe entre niño y padres y padres y niño, que aquí no es sólo el niño el que necesita de sus mayores, no os engañéis), nos recalcó que a ella con su hija el pediatra le recomendó encarecidamente el cambio con tres meses, lo hicieron y todo fue como la seda. Al seguir con la conversación y pedirle al niño que le diera un beso, no se lo dio y yo dije “Es que hoy están caros los besos, que normalmente a su madre le da siete u ocho cada mañana y hoy sólo uno… y a mí, ni eso”. La contestación de mi vecina me dejó la historia meridianamente clara: “Claro, es un castigo por haberle cambiado”.

nuestro hijo, cuna evolutiva babymoon

Pues ese castigo fue más intenso a lo largo del domingo. Un niño que es risueño por Naturaleza, no paró de llorar y la noche del domingo al lunes se despertó cada media hora o cuarenta y cinco minutos, y siempre berreando, cuando lo habitual es que se despierte dos veces en toda la noche.

Un poco de pena también me daba porque le veía desorientado por completo. Aunque se conoce su cuarto supongo que lo reconoce con el ambiente “diurno” y de noche la cosa cambia.

En definitiva, que si lo hubiera sabido, nos habríamos ahorrado disgustos a todos, tanto a él como a nosotros, y le habríamos cambiado a su habitación cuando era tan pequeño que cualquier cambio no le supusiese un trauma.

Sólo espero que esto sirva para que vosotros no os lleguéis a hacer la misma pregunta que yo, “¿Por qué no le cambiamos antes a su habitación?”
 ç
Si te ha gustado esta información, compártela a través de tu Red Social Facebook, Twitter…

avatar

Acerca de Javier

Un Padre con la L
Esta entrada fue publicada en Bebés y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.