Nuestro hijo se entretiene con las construcciones

Los niños, según la edad que van teniendo, se entretienen con cosas distintas y cuando tenía nuestro hijo apenas un par de meses, éramos felices si, tumbado boca arriba en la manta de juegos, conseguía que alzara una mano para intentar agarrar cualquier colgante, muy coloreado y llamativo, que hubiese encima de él. ¡¡¡Imaginaos la sensación de felicidad cuando lograba cogerlo y mantenerlo agarrado unos instantes!!!

nuestro hijo se entretiene con las construcciones

A medida que iba ganando movilidad, sus capacidades para entretenerse también fueron cambiando.

nuestro niño hace construcciones

Desde siempre le han fascinado los vehículos con ruedas, coches, camiones pero especialmente motos. Al principio se limitaba a empujarlos, tirarlos y hacer todo tipo de cosas que no requiriese una habilidad especial.

Con el paso del tiempo, la habilidad ha ido apareciendo poco a poco.

Tiene un juguete que nos parece bastante didáctico y que a él le ha gustado mucho de siempre. Se trata de una base con un palo clavado en vertical y que sirve de sostén para distintos “donuts” de diferentes tamaños y colores. Sacar y meter esos aros del palo vertical, aunque los colocara de manera desordenada, no por tamaño, consiguió hacerlo relativamente pronto.

nuestro hijo construye

Pero algo que parecía que se le resistía era hacer construcciones. Bien es verdad que las piezas encajables que le proporcionamos desde pequeño eran muy blandas, para evitar que se hiciera daño y tienen el inconveniente de que, al apretarlas para encajarlas, si no tienes control suficiente de la fuerza (y él, evidentemente, no lo tiene) se deformaban de tal manera que no encajaban. Aunque volvían a su ser, no conseguía meter unas en otras y se frustraba (con el consiguiente enfado).

Hemos tenido que esperar a que se hiciera algo mayor y tuviera sobre la habilidad fina de sus manos más control para darle piezas encajables más duras.

Y ahora, en lugar de tirar las construcciones que yo le hacía (su deporte favorito hace unos meses), se dedica a construir él torres con esas piezas.

Pero no se queda ahí el afan´de montar y desmontar de nuestro hijo

Los biberones, las tazas de aprendizaje, que están formados por varias piezas (tetina, marco para la tetina, asas en el caso de la taza de aprendizaje…) también son centro de su obsesión. No consigue montarlos todos al completo pero hay que reconocerle interés, dedicación y que va por buen camino.

Y del orgullo de padre, mejor ni hablamos…

Como ya hemos dicho, merece la pena por todos los beneficios que reporta la risa.

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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