Nuestro hijo, ¿tiene el mismo carácter de sus padres?

Todos sin excepción (de esto estoy seguro), nos hemos hecho la pregunta alguna vez sobre si nuestro hijo tendrán el carácter de su madre o de su padre.

Esas frases típicas de “Mira, hace esto clavadito a como lo hace su padre…” se han escuchado de siempre en todas las casas del mundo.

nuestro hijo tiene el mismo carácter que nosotros nuestro hijo tiene  el mismo carácter

Incluso, también soy consciente, hay “peleas” entre los progenitores para “apropiarse” de cualidades positivas del niño o “lanzar como piedra arrojadiza” aquellas no tan buenas a la cara del “contrario”.

Como el resto de padres, nosotros vemos cierto atisbo de rasgos de carácter en nuestro hijo de catorce meses y nos preguntamos si los ha sacado de alguno de nosotros (aunque cada uno de nosotros tiene su teoría) y si existe alguna base para pensar que sea así.

Si uno busca información, lo primero que se da cuenta es de que ha habido gente preocupada también por determinar si esto es cierto o no, que la genética tenga que ver en el desarrollo de la personalidad del niño.

nuestro hijo se parece a nosotros

Lo segundo es que los estudios realizados tienen base firme ya que se han efectuado a gemelos univitelinos que han crecido en ambientes separados (misma bolsa o gemelos idénticos en los que la similitud genética es mucho mayor) y niños adoptados, que acaban viviendo con sus padres no biológicos.

nuestro hijo se parece a nosotros

En ambos casos se ha detectado que muchas tendencias (como la tendencia a ser más solitario que social, por ejemplo) tiene más que ver con los genes que recibimos de nuestros padres biológicos que del ambiente o entorno en el que nos desarrollamos.Incluso la propensión a que nos gusten ciertos alimentos más que otros también parece tener una carga genética importante. Sin embargo, el ambiente que rodea al niño en el día a día, lo que ve, lo que aprende, de lo que se empapa, tiene también una influencia decisiva hasta el punto de que se ha llegado a la conclusión de que un cincuenta-cincuenta define bastante bien el porcentaje de influencia de ambos factores en el crecimiento de la personalidad del niño.

También apuntan los expertos que hasta los tres años, lo que el niño ve o puede imitar tiene más peso y a partir de los cinco o seis años parece que su mente “tira” de registro y empieza a desarrollar más su legado genético.

Así que, son como nosotros pero no del todo…

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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