Obstrucción Mamaria Durante la Lactancia

Se trata de la obstrucción de algún conducto de la glándula mamaria. Suele ser unilateral (en un solo pecho) y es una zona enrojecida localizada que puede cambiar de lugar.

Se suele observar un bultito rojo, caliente y doloroso en una zona delAntomia-de-la-mama-2 pecho (si dividimos al pecho en un cuadrante, ocuparía uno de ellos). En la obstrucción, un conducto queda “atascado” por leche retenida, que llega a formar un “tapón”, impidiendo la salida de la leche.

La zona más habitual donde suele ocurrir es en el cuadrante superior que toca a la axila. Puede acompañarse de febrícula y malestar pero si el bulto no está caliente y rojo, y no hay fiebre mayor de 38. 5 º C, no es mastitis, es simplemente una obstrucción, y se puede tratar fácilmente.

A veces las obstrucciones ocurren cuando se introduce alimentación complementaria, si la disminución de la succión por parte del niño es importante.

Este es uno de los motivos por el que es mejor dar el pecho antes de la comida suplementada, y empezar por pocas cantidades.

¿Qué hacer?

Se suele solucionar fácilmente aplicando estos pasos:

1. Antes de la toma aplicar calor local: paños calientes y húmedos o una ducha.

2. Masajear la zona durante unos tres minutos, con un cepillo de pelo de bebé o de dientes suave, con movimientos redondos, y enmastitis dirección al pezón.

3. Es conveniente cambiar la posición de mamar, el bebé “ordeña” con el movimiento de su mandíbula, de esta manera se dirigirá el maxilar inferior de la criatura hacia la zona inflamada. Se puede recomendar antiinflamatorios y/o analgésicos.

4. Si te queda una mano libre, masajea la zona en redondo y hacia el pezón, mientras el niño mama.

5. La lecitina de soja ayuda a prevenir las obstrucciones de repetición. La lecitina de soja es un complemento dietético y ayuda a mantener normales las cifras de colesterol en sangre. Será suficiente con tomar tres cucharaditas de café al día de este producto. El mecanismo exacto no se conoce pero ya que está demostrado que contribuye a reducir los niveles de colesterol en sangre, quizás, de algún modo,  contribuye a deshacer trombos y a favorecer que todo fluya mejor, incluida la leche.

6. Procura que mame más veces y más rato de ese pecho, y ve cambiando de posición, normalmente en 24 horas más o menos habrá desaparecido, a menudo con que el niño mame dos veces en posición que facilite el drenaje, es suficiente.

7. Un truco que algunas mujeres les ha servido, pero que carece de evidencia científica, es una vez que el niño está mamando del pecho afectado, al retirarlo del pezón, no quitar el vacío con el dedo, si no “sacárselo a lo bruto” sin romper la ventosa, con lo que a veces se destapona el conducto y sale el taponcillo de leche retenida.

8. Usa un sujetador que no te apriete. Incluso, en algunos ratos, si puedes, no lleves sujetador por casa.

El tapón que puede observarse al salir es un delgado cilindro blanquecino, con cantidad de grasa importante, por lo que está más compacta. Por eso es importante cuando das un pecho, terminar de darlo entero, antes de pasar al otro. Ya que al final de la toma es cuando sale la leche con más alto contenido en grasa, recordemos, el postre para el bebé, y lo ideal para vaciar los conductos y dejarlos permeables.

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