Posturas para la lactancia materna.

Todos conocemos la postura básica de lactancia que hemos visto a lo largo de la historia en televisión, carteles publicitarios, y en otras mujeres de nuestro alrededor. Pero no hay una sola postura para mamar, hay muchas de ellas, y conforme el bebé crece y la lactancia se establece adecuadamente, os sorprendería lo fácil que es para los dos tomar cualquier postura en la que estéis cómodos los dos. El principal error en el que se cae en un  principio es en hacer técnico algo tan espontáneo como el mamar, la falta de experiencia, además de esas horas que puede tardar el bebé en ocasiones de conseguir un correcto agarre, hace que nos desesperemos en un primer momento, y que veamos como un reto conseguir que salga leche de nuestros pechos, y que el bebé sea capaz de extraerla.

Empezaré por comentar la postura que solemos utilizar en paritorio cuando acaba de nacer el bebé y damos tiempo para que, si anda espabilado, se agarre espontáneamente. 

 

Agarre espontáneo:

Consiste en quedarte tu tumbada hacia arriba, y el bebé sobre tus dos pechos, con la cabeza a nivel de ellos y tu mano agarrando solo suavemente la espalda. El bebé comienza a cabecear con movimiento de “pájaro carpintero” dando golpecitos con la barbilla por todo el pecho hasta que consigue agarrarse a la areola. El tiempo que puede tardar en conseguirlo depende de cada bebé, y de cómo esté de espabilado. Debéis saber que desde el nacimiento, hasta 2 horas después, el bebé pasa una etapa muy activa, en la que es adecuado, siempre que se pueda, iniciarlo en la lactancia, ya que es cuando mejor resultado podríais obtener. A partir de esas 2 horas de vida, comienza un periodo de descanso y sueño, que puede durar de 4 a 6 horas, en la que va a costar más la búsqueda activa del pecho. Por lo tanto, si no habéis tenido cesárea y podéis contar con tener al bebé con vosotras desde el nacimiento, os aconsejo que iniciéis en el mismo paritorio la lactancia.

Postura tumbada de lado: Esta postura es muy cómoda en caso de haber tenido episiotomías o desgarros, ya que no presiona la zona del periné y la deja libre. En caso de cesárea también puede disminuir las molestias. Para  otro momento en que puede venir bien es por la noche  mientras duermes, si el recién nacido duerme contigo, o si lo tienes unido con la cunita a tu cama. Ya que facilita el agarre, y te permite continuar con el sueño mientras el bebé está mamando. Recordar siempre que la barriga del bebé esté mirando hacia tu barriga (barriga con barriga) 

Posición de cuna, postura clásica: Es la postura más conocida y vista en los medios de comunicación, en ella se tiene al bebé estirado frente a ti en contacto con su cuerpo, mamando de un pecho y con sus pies hacia el otro pecho. Puedes añadir un cojín de lactancia (o cojín normal) para que te sea  más cómodo hasta que te manejes mejor.

 

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