Qué es la Displasia de Caderas???

La displasia de cadera, también llamada luxación congénita de caderas, es una de las anomalías de los miembros inferiores más frecuentes en los recién nacidos. Se dan de 1,6 a 28,5 casos por 1000 nacidos vivos según la definición y la población estudiada, es 6 veces más común en niñas que en niños y se da más frecuentemente en la cadera izquierda que en la derecha.

luxación de caderas

Consiste en que una cadera, o las dos, están luxadas o subluxadas,  es decir, que la cabeza del fémur no articula adecuadamente en la cavidad, entonces queda por fuera. Aunque lo adecuado es que esto se diagnostique nada más nacer, o en las primeras semanas de vida, a veces se descubre cuando el niño/a empieza a andar porque va cojeando.

Los factores de riesgo que hacen más frecuenta la displasia de cadera incluyen: antecedentes familiares de un problema similar, recién nacidos femeninos nacidos mediante un parto en podálica ( con el culete hacia abajo), el hacinamiento fetal ( cuando es un embarazo gemelar, o de trillizos y el espacio es reducido) y cuando hay poco líquido amniótico.

Para diagnosticar o sentar sospecha de la displasia de caderas, el pediatra realiza un examen clínico incluye la observación del recién nacido para buscar diferencias en la longitud de las piernas (se observa una más larga que otra), mirar si los pliegues del muslo son asimétricos, y limitación para abducir la pierna. Luego se realizan las hip-dysplasia-screeningmaniobras de Barlow y Ortolani. La prueba de Barlow se utiliza para luxar una cabeza del fémur inestable pero ubicada normalmente. La prueba de Ortolani se utiliza para retornar una cabeza del fémur ya luxada al acetábulo. Cada prueba se considera positiva si se percibe un “clunk” (chasquido) o inestabilidad cuando la cabeza del fémur se luxa (Barlow) o se reubica (Ortolani). En ocasiones el hecho de oír el chasquido no significa que haya una displasia, o sospecha de ella, esto lo valorará el pediatra. A partir de los tres meses del bebé, las maniobras son prácticamente negativas en todos los casos, por lo que se recurre a la observación de la asimetría de pliegues o al acortamiento de una de las extremidades para determinarla

Si en algún momento, el pediatra  considera que hay sospechas, mandará una ecografía de las caderas para cerciorarse. La ecografía de cadera, por tanto, no ha de realizarse de forma sistemática a todos los recién nacidos, pero sí en aquellos con una exploración física anómala o con más de tres factores de riesgo: antecedente familiar, sexo femenino, primer parto, presentación de nalgas, deformidades posturales asociadas (pies o cuello deformados),…

La radiografía convencional constituye el método usual de diagnóstico y control en los niños mayores de 6 meses.displasia cadera niños

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