Qué puede hacer mi bebé de ocho meses

Estamos apenas a cinco días de que cumpla nuestro bebé ocho meses de vida.

(¡Madre mía, cómo pasa el tiempo! Uno entiende con un bebé eso de que el tiempo pasa rápido cuando se está disfrutando). Venimos observando ciertas “habilidades” que no sabemos si son propias o no de su edad (de su tiempo, no me sale decir “edad” cuando ni siquiera ha llegado al año).

que hace un bebé

Como nos encontramos inmersos en las fiestas de Navidad, las visitas de familiares y amigos, para ver la novedad del bebé que va creciendo, se suceden. Y, no sé muy bien por qué, los adultos tenemos la costumbre de bien mostrar a otros adultos lo que nuestros bebés son capaces de hacer (y cuando digo “nuestros bebés”, no importa la línea familiar cercana o lejana que te una al susodicho), bien intentar delante de un público poco acostumbrado a estos espectáculos que consigan hacer alguna novedad. ¡No hay como apuntarse un tanto con el bebé! ¡He sido el primero al que ha hecho esto o esto otro, al que ha dicho no sé qué, al que ha sonreído no sé cómo!

Nuestro bebé de ocho meses lleva algún tiempo haciendo cosas propias de su edad como asir objetos con bebé 8 mesesambas manos, lanzarlos al suelo a la espera de que algún adulto las recoja, se las entregue y las vuelva a tirar, se suele quedar sentado sin ayuda de nadie que le sostenga, se gira, como una croqueta (se parte de la risa cuando le decimos eso, precisamente, que se gira como una croqueta), sobre sí mismo, coge él solo una galleta o un trozo de pan y no sólo se lo lleva a la boca sino que se deja quitar de la boca trozos grandes, dice sílabas (especialmente “ta” y “na”), grita.

Pero tiene detalles que nos parecen algo más curiosos. Por ejemplo, desde que le empezó a incitar su madre, grita como dando sustos a la gente y se ríe cuando lo hace. Pone su voz más ronca y profunda y suelta un “Ahhhh” justo en el momento que le dice su madre y a la persona que se le dice.

Otra cosa que nos sorprende desde hace unos días es que, cuando le estamos cambiando de ropa y le dejamos algo para que se entretenga, lo tiene cogido con las dos manos hasta que le decimos que nos deje un brazo para quitarle el body o meterle una camiseta y coge el objeto con la otra mano y nos deja, obediente, el brazo libre para que hagamos con él lo que tengamos que hacer. Y cuando después le pedimos que haga lo mismo con el otro brazo, hace el mismo ejercicio con la mano opuesta. Suponemos que también es fruto de la organización a la que se ven obligados en la guardería pero no deja de llenarnos de sorpresa.

8  meses

Lo que, por mucho empeño que pongamos los adultos, no es capaz de hacer aún es “tocar” una pandereta, más allá de aporrearla, o creerse que puede jugar conscientemente a un juego en una pantalla táctil, como hemos oído estas fiestas que algún adulto afirmaba todo convencido…

Qué voy a decir yo, mi bebé de ocho meses, que es inteligentísimo pero, vamos, para ciertas cosas hay que darle tiempo al tiempo…

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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