Quemaduras en los Niños, ¿Se pueden evitar?

Quemaduras en los niños, ¡no toques!

Especialmente en estas fechas, en las que el frío hace que coloquemos estufas, calefactores, que encendamos la chimenea y que tomemos los alimentos más calientes que en otras estaciones, en los casos en que haya pequeños en casa, deberéis extremar las precauciones para que no se produzcan accidentes. De hecho, según los informes, las quemaduras en los niños son muy habituales en los hogares, más de lo que imaginamos.

dangers in the kitchen for children

La importancia de tomar medidas para evitar quemaduras en los niños.

En primer lugar, hay que tener en cuenta la importancia de educar a los pequeños y de enseñarles a que no hay que tocar los calentadores o no acercarse, por ejemplo a la chimenea. Es fundamental que les indiquéis el peligro que tienen ciertos aparatos o que pueden conllevar algunos comportamientos para que ellos también sean conscientes de la situación. Aun así, es evidente que son niños y como tal, no son racionales como podemos serlo los adultos y puede que el impulso por tocar aquella luz que tanto brilla les haga olvidar lo que les dijimos.cocina niños

De este modo, la cocina por ejemplo debe ser un lugar en el que no tienen que estar los niños y en caso de que estén, será siempre bajo vuestra atenta mirada. Asimismo, quitad cualquier banco, silla… a la que el niño pueda subirse y llegar a donde esté, por ejemplo, la olla de comida. A veces, su curiosidad les hace encontrar los medios para alcanzarlo. Además, si hay sartenes o cazos colocados en el fuego, colocad las asas hacia el interior, para que no los alcancen, ya que, su interior les caería encima si dan un tirón.

En el caso de que tengáis chimenea, protegedla, ya que, tanto si se acercan mucho como si saltan chispas o restos de la combustión pueden caer sobre ellos. Asimismo, es importante también que la limpiéis con cierta regularidad.

En el caso de las estufas y calentadores, lo mejor es optar por colocarlos en zonas a las que no puedan acceder y por supuesto, asegurarnos de que su funcionamiento es correcto.

Es muy importante también que no haya bombillas o lámparas encendidas y que puedan tocar fácilmente, es decir, las de la mesita de noche, por ejemplo. Y es que, si la bombilla lleva mucho rato encendida se recalentará, así como la pantalla. En estos casos, por ejemplo, en el de las lámparas que solemos colocar junto a la cama, lo mejor es no encenderlas hasta que el pequeño esté fuera de su alcance y alumbrar la habitación con la del techo mientras tanto.

chimea

En cuanto a las quemaduras en los niños por electricidad, lo mejor será que compréis protectores o tapas para todos los enchufes. De este modo, no introducirán los dedos, algo que con frecuencia quieren hacer los pequeños cuando ven los agujeritos. Asimismo, lo mejor será que os deshagáis de todos los cables que estén dañados y que puedan resultar peligrosos. Quizás al tocarlo, hagan contacto y esto provocaría, lo que comúnmente llamamos “calambrazo”.

Por otro lado, intentad no hacer ciertos comportamientos como encender una cerilla o utilizar un mechero delante de los pequeños. En esta etapa son auténticas esponjas y aprenderán a hacerlo, con el peligro que ello conlleva.

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Acerca de Maria José

Periodista y Blogger
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