Quién tiene un hermano tiene un tesoro

Mi mujer es hija única y yo soy el tercero de cinco hermanos. Curiosamente, es ella quién más a favor está de que nuestro hijo no se quede “solo” y, cuando sea el momento, es probable que intentemos el segundo. O la segunda… Aunque, ya advierto, nada de obsesionarse con la “parejita”, eso no va con nosotros.

sister

Digo que es curioso que sea mi mujer quién esté más por la labor de un hermanito para nuestro nene porque, aunque entiendo que el hecho de ser hijo único ya entrañe un cierto vacío melancólico por esa compañía fraternal que nunca se ha tenido, no parece lógico que yo, que he vivido con hermanos mayores y menores y he disfrutado (y sufrido) las ventajas (y desventajas) de tales circunstancias haya tenido siempre mis reticencias.

Habré de cambiar de opinión y me será fácil tan solo recordando los momentos que he pasado con mis hermanos. Cuando era más pequeño, hasta la adolescencia, con mi hermano inmediatamente mayor (que me saca cinco años); ahora, con el paso de los años, con mis hermanos menores, a los que saco cinco años.

brother

He jugado a todo lo habido y por haber con mis hermanos mayores, he protegido y cuidado lo que he podido a mis hermanos pequeños, me he peleado con todos y cada uno de ellos y me he abrazado y besado con todos ellos… Esa es la característica principal de los hermanos: lo haces todos con ellos, lo das todo por ellos, te enfadas hasta límites insospechados con ellos pero darías la vida por ellos.

Salvo casos irreconciliables, que, por desgracia, también se dan, la unión fraternal es un lazo tan poderoso como la construcción más firme.

kiss sister

Recuerdo las veces que mi hermano mayor salía en mi auxilio cuando alguno de mis compañeros de clase, de los brabucones, querían pasarse de listos. Con él he descubierto la música, los conciertos, el ir ganando independencia cuando nos íbamos solos a pasar los fines de semana, hemos viajado juntos, hemos conocido media Europa.

Ahora, desde hace unos años, me siento algo mentor de mis hermanos menores, les doy consejos, trato de pasarles mis experiencias para que no pasen por las dificultades que haya podido vivir yo.

En definitiva, mi hijo se merece poder compartir esos instantes, verse abrazando y protegiendo a un hermano menor, jugando con él, viviendo en su mundo común, construyendo ese tipo de vínculo que yo he tenido la suerte de forjar con mis hermanos y que, a buen seguro, mi mujer ha echado en falta.

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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