El saco del cochecito: el indispensable del invierno

Vale, sí, esta noche cambian la hora y a ver quién es el listo que se atreve a salir el domingo a las 6 ó 7 de la tarde a dar un paseo, pensarán muchos.

Pues vayámonos acostumbrando a la oscuridad y al frío. Porque una cosa está clara: no puedes estar todo el día encerrado en casa, y mucho menos cuando hay niños. Como se suele decir, ¡carretera y manta! Porque, además, en nuestros paseos invernales contamos con un aliado de excepción: ¡el saco del cochecito!

Saco cochecito bebé

El saco, un gran descubrimiento

Cuando llevaba a mi hija en el capazo, recién nacida y con unos cuantos meses más, iba fijándome en todas las sillas de paseo que se cruzaban en nuestro camino, primero tratando de averiguar desde lo lejos la marca y el modelo (llamadme friki, pero ¿a que tú también lo has hecho alguna vez?) y después, cuando ya lo tenía superado, observando detenidamente esa especie de manta que cubría las piernas de los niños pero que no era un manta. Lo llamaba así por qué no tenía ni idea de cómo denominarlo. Hasta que lo vi en una tienda… ¡Anda, si se llama saco! ¡Obvio! ;)

¿Será útil ese saco? ¿O, llegado el momento, tiraré de una manta y punto?

Esto me preguntaba yo antes de pasar a mi hija a la silla. Por lo general, soy un poco reacia a comprar cosas, a no ser que las necesite de verdad (aunque a veces me dejo llevar por la pasión, lo reconozco). Y, como en todo, dudaba…

Hasta que me dejaron uno cuando llegó el momento de que mi pequeña viera el mundo desde su cochecito. Y entonces me di cuenta de que no es solo necesario, no… ¡Es obligatorio si quieres que tu peque vaya calentito!

Porque no nos engañemos: puedes ponerle cinco mantas encima, pero con lo que se mueven, acabarán cayéndose por todos lados y enganchándose en las ruedas. Parecerás Pepe Viyuela cuando aparecía en la tele con una escalera, ¿te acuerdas? El saco, en cambio, permanece intacto, sin moverse.

Por no hablar del frío. Ese frío seco que se mete en los huesos en pleno mes de enero y que aprovecha cualquier rendija para causar un resfriado a lo que más quieres en este mundo. Con el saco no hay rendija que valga. Ni frío que se cuele ;)

Así que, si me preguntan, doy mi voto al saco, convencida y agradecida por salvarnos de tantos constipados. ;)

¿Tienes saco para el cochecito? ¿Lo utilizas mucho?

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Diario de una mami

 

 

 

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