Ser padres, todo un deporte de élite

Padres, preparaos para vivir una aventura cada momento del día.

Ayer nos costó especialmente dormir a nuestro pequeño. La verdad es que, en puchero bebésituaciones así, después de un largo día de trabajo, de ir a comprar, de organizar la casa, toparte con la dificultad de que el niño caiga en los brazos de Morfeo te hace pensar.

A mí me dio por pensar que la preparación física y mental a la que se ven obligados unos padres (insisto, especialmente los primerizos, con menor capacidad de optimización del tiempo a causa de la falta de experiencia) debe estar a la altura de la que tienen deportistas de todas las disciplinas.

Pensando, pensando, me di cuenta que corremos los cincuenta metros libres a velocidad de vértigo cuando nuestro bebé, al que creíamos plácidamente dormido, le da por berrear como si le estuviesen arrancando un brazo.

Somos más rápidos y eficientes que los mecánicos en un box de la Fórmula 1 cuando se trata de montar y desmontar el carrito de paseo: desdobla la estructura, padre con bebe dormidoengancha la silla, mete al niño, abróchale las correas de seguridad. Y eso sólo si vas a salir a pasear por la calle que si vas a ir en coche a algún lado le tienes que añadir: desata al niño, métele en la maxi cosi del coche, abróchale, desengancha la silla de la estructura, métela en el maletero, pliega la estructura, retira las ruedas de la estructura, mételo todo en el maletero. Y, por supuesto, en un tiempo record, antes de que el niño empiece a gritar/llorar/quejarse o que te cierren la tienda de turno a la que toque ir.

Teniendo en cuenta el estado de muchas de nuestras ciudades, salir con el carro del niño a dar un paseo supone una carrera de obstáculos de una exigencia altísima.

Me imagino a campeones de halterofilia añadiendo pesos en su barra de ejercicios cuando, con el paso de los meses, el peso del bebé aumenta y aumenta y aumenta de manera proporcional a su querencia por los brazos (¡Cuánto más pesa más cuesta hacer que se duerma solo en su cuna!).

¿Y qué me decís del trabajo en equipo que se requiere en la pareja? La cantidad de tonterías que uno le tiene que hacer mientras el otro le “engaña” para meterle la papilla en la boca. ¡Ríete tú de la coordinación de un equipo de fútbol!

cybex

El agotamiento es, a veces, enorme. Hay que tener en cuenta que la vitalidad del niño está recién estrenada y puede incluso con la de los dos padres. La mayoría de las ocasiones, podríamos decir, nos gana el combate a los puntos.

Eso, en la parte física, pero la mental no se queda atrás. Habrá ajedrecistas que no tengan que estrujarse tanto la cabeza para vencer las tácticas de su contrario. Al menos, no con tanta frecuencia porque, con un bebé, la negociación es continua.

no esta

Ahora estoy convencido que las bebidas energéticas no las ideó un deportista, lo hizo un padre en apuros.

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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