Si Papa…

Para mis hijas deben ser las dos palabras más difíciles de pronunciar. Por lo que me cuenta mi madre yo de pequeño era muy obediente y muy bueno, creo que lo dice desde el cariño incondicional que nos tienen las madres. Aunque pienso, si es cierto, que la genética debería de obrar el milagro de hacer que mis hijas sean obediente como lo era yo de pequeño.

Hacer que las peques te obedezcan en tareas tan sencillas como que se vistan o tomar el desayuno a veces resulta un triunfo.  Otras veces se portan bien y lo hacen a la primera.

En mi caso lo que siempre intento hacer es dar la orden y dejar un tiempo prudencial esperando que lo hagan, más corto si nos tenemos que ir al cole o en la comida y un poco más largo si no hay prisas. Entonces vuelvo y si obedecen les digo lo bien que lo están haciendo, reforzando positivamente su acción. Por contra si están remoloneando y no atienden no les hago caso. Pasado un tiempo les repito la orden, por ejemplo “hay que desayunar que nos vamos al cole” en este punto normalmente lo suelen hacer, pero si no obedecen, por ejemplo en el desayuno, se lo retiro de la mesa y nos vamos pitando sin desayunar.

Yo no soy muy partidario de los castigos pero a veces no te queda más remedio cuando no obedecen. Lo que me suele funcionar es retirarla del juego o de lo que esté haciendo y al pasillo a pensar. Las primeras veces volverán donde tu estés y no te harán mucho caso porque no lo entienden, o se pondrán a llorar desconsoladamente. Pero con el tiempo comprenden que no obedecer tiene sus consecuencias que es dejar de jugar un rato por ejemplo.

Los niños no son robot y al día siguiente se les olvida y vuelven a las andadas de no obedecer, pero creo que ahora, a estas edades tan tempranas. estamos educándoles para que en un futuro sean personas responsables..o eso espero.

¿Qué tal se portan vuestr@s hijos?

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Acerca de Julian

Padre en Apuros
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