Siesta para los pequeños : beneficios de hacerla

Dormir la siesta es un placer para muchos adultos y también para los niños. Aun así, en algunos casos, los padres prefieren que sus pequeños no la duerman, ya que, por la noche a veces tienen problemas para conciliar el sueño. Sin embargo, los beneficios de que descansen tras el almuerzo están demostrados.

siesta para los pequeños

De hecho, algunos especialistas coinciden en que es positivo para los niños que duerman siesta al menos hasta que cumplan los cinco añitos. Y es que, más allá de que supone un descanso para ellos, también les ayuda a relajarse, su cuerpo entra en un estado de relajación que es muy positivo para el niño. Por otro lado, también se dice que puede ayudar a mejorar la digestión, aunque en este punto, las posturas de los expertos en el tema resultan contradictorias.

Asimismo cuando el pequeño esté dormido durante la siesta producirá la hormona del crecimiento, por lo que, también será beneficioso en este aspecto.

En cuanto a su estado de ánimo, el cansancio y la falta de sueño provoca a veces que esté más susceptible, irritable, que se queje más y esté más llorón, en definitiva, descansar un ratito no le vendrá nada mal.

siesta para los pequeños beneficios

A todo ello se une un estudio publicado en la prestigiosa revista The Proceedings of the National Academy of Sciences que también añade que a los niños con edades comprendidas entre los tres y cinco años y que ya han comenzado su etapa escolar, el hecho de dormir siesta les ayudará a mejorar su rendimiento, especialmente en aquellos casos en que lo hacen en el colegio. Y es que, parece que ese parón en su jornada escolar, hace que se refuerce su capacidad de aprendizaje y memoria, parece que asimilan mejor los conceptos aprendidos durante la mañana. Por supuesto, les ayudará a recargar pilas de cara a las siguientes horas de clase.

la siesta en los pequeños

De hecho, el Instituto Salk de la Jolla, ante este tema tomó como muestra a cuarenta niños de este margen de edad y valoró mediante diversas pruebas si su rendimiento se veía mermado cuando no dormían siesta. Los resultados que arrojó dicho estudio fueron claros, afirmando que, las siestas en el aula eran muy positivas, y que los beneficios de ese sueño no podían recuperarse por la noche, ya que, este espacio y momento, hacía que el niño fuese capaz de asentar esos conocimientos mejor y consolidar su capacidad de memorizar.

 

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Acerca de Maria José

Periodista y Blogger
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