Teoría del orden de nacimiento

La primera vez que leí sobre el tema de que el orden de nacimiento de los hijos/as influye en los caracteres fue en una revista de “Muy interesante” y, aprovechando un momento de paz en la playa, pude disfrutar y reflexionar sobre algunas de las afirmaciones que hacían en el artículo.

Soy la cuarta de cinco hermanos, lo que me da cierta experiencia por haber vivido en mis propias carnes lo que es no ser ni la primera (la hermana mayor) ni la última (la hermana pequeña).

La “Birth order theory” o Teoría del orden de nacimiento

Esta teoría explica que la personalidad es distinta según el puesto que se ocupa entre hermanos. Según Frank. J. Sulloway del Instituto de Investigación Social y de la Personalidad de la Universidad de Berkeley el 50% de los rasgos de la personalidad se pueden explicar debido al entorno gracias a la genética del comportamiento y el orden de nacimiento conforma la personalidad y el comportamiento mediante mecanismos biológicos, psicológicos, sociales y antropológicos.

Sí es cierto que la realidad en el hogar es bien distinta cuando se trata del primer o del segundo hijo. Al nacer mi primera hija yo era mucho más exigente, nerviosa, rígida, sufridora…que con mi segundo hijo, tras 5 años de diferencia y experiencia.

Ser el primero tiene sus pros y sus contras, porque, aunque toda la atención sea para tí al 100%, tienes que aprender a repartirla cuando nace el siguiente.

De repente y tras años de ser el único en casa, aparece otra personita que requiere mucha atención porque es un bebé que tiene que tomar pecho durante largos espacios de tiempo, que tiene que cambiar su pañal cada dos por tres, que requiere cierto silencio cuando está dormido…y de repente, tras el nacimiento del hermanito, también aparecen los típicos comentarios del entorno que poco o nada ayudan como los del tipo “ahora tienes que cuidar de tu hermano pequeño” o frases que crean tensión por la expectativa de responsabilidad que implican. Los padres/madres debemos ir apuntando las coletillas a esas frases dañinas haciéndole saber al primogénito/a que al bebé lo cuidaremos los adultos porque él o ella son niños todavía.

Ser el segundo también tiene ventajas y desventajas ya que aunque toda la atención no requiera sobre ti, naces con eso aprendido como algo natural y tienes el hermano mayor que va abriendo paso y relajando el ambiente.

Ante todo, lo que debe reinar en el hogar es el lema de que los dos hijos son iguales, se lleven los años que se lleven y ocupen el posicionamiento que ocupen, ya que se deben sentir igual de queridos por sus padres/madres como seres individuales con los mismos derechos.

orden de nacimiento

¿Qué puesto ocupáis vosotros?

 

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Acerca de Carmen

Mamá, Blogera, Redactora
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