Tomar Ácido Fólico en el Embarazo Reduce Riesgo de Autismo

La ingesta de ácido fólico un mes antes del embarazo y cuatro semanas después podría reducir en un 39% el riesgo de que el niño padezca autismo, un trastorno para el que la comunidad científica trata de encontrar biomarcadores, aunque por ahora sin resultados definitivos.

Esto fue planteado durante el Congreso Internacional sobre el Autismo-International Meeting for Autism Research (IMFAR), que se celebra en San Sebastián (España) con la participación de 1.700 expertos.

Los asistentes conocieron un estudio elaborado entre 85.000 mujeres en los países acido foliconórdicos de Europa que ha permitido comprobar la importancia de la ingesta de ácido fólico en el primer tramo del embarazo.

El ácido fólico es una vitamina B que ayuda a prevenir lo defectos del tubo neural (cerebro y médula espinal) cuando se toma antes y durante las primeras semanas del embarazo.

El ácido fólico se encuentra en los siguientes alimentos: Cereales fortificados para el desayuno (revise la etiqueta para ver si el cereal ha sido fortificado con ácido fólico), lentejas, espárrago, espinaca, frijoles, manís, naranja, lechuga o brócoli.

Pese a que existen numerosas incógnitas sobre el autismo, su origen se considera genético, dijo el presidente del congreso y experto en psiquiatría infanto-juvenil, Joaquín Fuentes.

Sin embargo, los genes no son inamovibles y su “expresión” puede modificarse según los hábitos, la alimentación o el tipo de vida que lleve una persona y estos cambios pasan a la siguiente generación y condicionar la enfermedad.

Fuentes subrayó la importancia del diagnóstico precoz, ya que se ha demostrado que con los tratamientos adecuados -generalmente educacionales, aunque existen fármacos en fase de ensayo clínico- los niños autistas no solo aprenden sino que mejoran las áreas del cerebro que procesan el sentido socialfolico

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