Tomar vitaminas que la naturaleza nos proporciona

Ahora que nuestro hijo está a punto de cumplir los once meses y que le vemos ávido por “comerse” el mundo que le rodea, no sólo físicamente (gateando todo lo “gateable”, tocándolo todo, subiéndose donde le permite su pequeña estatura y su incipiente equilibrio) sino intelectualmente (basta con ver los ojos bien abiertos que le descubrimos cuando está “inspeccionando” su entorno, aprendiendo, afianzando conocimientos, desarrollando habilidades…), uno se pregunta si necesita un aporte extra en su alimentación, tomar vitaminas, para que todo esto que le viene encima no le pase de largo y crezca, en todos los sentidos, de manera armónica y firme.

tomar vitaminas durante el embarazo

La respuesta es sí. Pero no hace falta irse a tomar vitaminas de complementos artificiales, que la Naturaleza nos provee de un sinfín de productos que las tienen.

Son trece las vitaminas esenciales (¡para que luego digan que el 13 da mala suerte!) entre las que se encuentran las ocho del grupo de la vitamina B, la vitamina C y las liposolubles (A, D, E y K).Cada una sirve para una cosa.

tomar vitaminas para estar fuerte

Quizás la más conocida es la Vitamina C, que fortalece el sistema inmunológico frente a resfriados y problemas similares. Se encuentra en los cítricos (Probad a darle a vuestro hijo una naranja, un limón o, algo más suave, una mandarina; pondrá “caras” en cada bocado al notar la acidez pero os apuesto lo que queráis a aque vuelve al ataque…) pero también en las espinacas, las patatas (que pueden estar tomando ya en purés) y otras frutas como la manzana o el plátano.

Tomar vitaminas del grupo B que contribuyen a la producción de energía y son fundamentales en el crecimiento del cuerpo en general y del sistema nervioso en particular. Alimentos con estas vitaminas son la carne de ternera (B1, B2, B6, B12), la de pollo (B3, B7, B12), el pescado (B3, B7, B12), huevos (B3, B5, B7, B12), vegetales de hoja verde (B9), derivados de la leche (B2, B3, B12)…

La Vitamina A, una de las liposolubles, es esencial en el desarrollo del sistema inmunológico y es útil en el crecimiento de la piel, huesos y dientes, además de contribuir a mantener una vista en condiciones. Se encuentra en vegetales de hoja verde (espinacas, acelgas…), derivados de la leche, zanahoria (a nuestro hijo le encanta mordisquear una como si fuese “Bugs Bonny”), calabaza, aceite (probad a echar aceite de oliva en crudo a los purés; les dará un gusto especial y le estaréis dando un extra de vitalidad).

tomar vitaminas, el aceite de oliva

La Vitamina E contribuye al desarrollo del cerebro y está presente en la yema del huevo y en vegetales como la espinaca.

La Vitamina K, presente en aceites vegetales (soja, oliva), en carnes, huevos y leche de vaca y verduras de hoja verde oscura (lechuga, espinaca…), es una vitamina liposoluble implicada en la producción de glóbulos rojos y, por tanto, de importancia crucial en la coagulación de la sangre.

La Vitamina D, por último, interviene en los procesos para la fijación del fósforo y, sobre todo, el calcio, por lo que el buen desarrollo del esqueleto humano le debe mucho. Alimentos con esta vitamina son la leche, el yogur, los cereales o el pan.

 

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Un Padre con la L
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