Un niño ¿podría heredar nuestro éxito o fracaso escolar?

Estoy seguro que hemos oído infinidad de veces que un niño es “listo como su padre” o “inteligente como su madre” o “saca tan buenas notas como lo hacían sus padres”.

Me ha sorprendido oír esta mañana en la radio una noticia acerca de un estudio reciente que relaciona el comportamiento escolar de un niño (en cuanto a calificaciones y actitudes en la escuela) con el que tuvieran en su tiempo sus propios padres.

un niño puede heredar nuestro afán de estudiar

Por lo visto, se trata de un análisis que ha llevado a cabo el King’s College de Londres al estudiar a un número bastante numeroso de gemelos (unos trece mil) pero divididos en dos grupos, los idénticos y los no idénticos (lo que nosotros llamamos mellizos). Estos grupos se hacen para establecer una comparativa ya que en el primer caso todo coincide (el cien por cien del material genético y el entorno en el que se desarrollan, familia, allegados, profesores…) mientras que el grupo de los mellizos existe sólo un 50% de material genético en común aunque, eso sí, el entorno sí es común.

Sorprendentemente (o no) un porcentaje superior al 60% presentaba relación directa entre la herencia genética y la repetición de hábitos en la escuela. Además, cuando hablan de hábitos en la escuela en comparación con los de los padres, no se refieren sólo a las notas que pudieran sacar sino también a la actitud del niño frente a los éxitos o los fracasos, aspectos en los que también la herencia genética parece tener algo que decir.

un niño puede heredar nuestro éxito escolar

Así, con ese porcentaje significativamente alto, se puede concluir que si un niño es buen o mal estudiante se lo debe (o puede culpar) a sus padres y si tiene actitudes negativas o positivas frente a situaciones de éxito o fracaso en el entorno escolar, también podría ser achacable en gran medida a la herencia recibida. Lo único que habría que evitar (desde el punto de vista de los padres) es que un niño “se haga fuerte” en ese razonamiento y no asuma responsabilidades si su comportamiento en la escuela no es el adecuado.

Por otro lado, que exista cierta tendencia  en un niño no significa, en absoluto, una determinada inevitabilidad de ciertos actos.

un niño estudioso, puede tener que ver con sus padres

Así que, si habéis sido buenos estudiantes, ¡enhorabuena por lo buen alumnos que serán vuestros hijos! Pero si habéis sido malos… preparaos a recibir de vuestros hijos las excusas que, seguro, pusisteis a vuestros padres.

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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