4 ventajas de no usar chupete (para niños y adultos)

Es posible vivir sin usar chupete, doy fe. Un niño puede dormir y calmarse sin recurrir a un chupete, aunque sea costumbre ponérselo a los pocos días o semanas de vida (un craso error si estamos tratando de establecer la lactancia). Claro que, hay casos y casos. Habrá padres que tengan que recurrir a él para poder descansar al menos un par de horas, porque todos sabemos cómo se te queda el cuerpo cuando llevas varios días sin dormir. ;) “Yo soy yo y mis circunstancias”, que diría Ortega y Gasset.

Hoy quiero explicarte las 4 ventajas de no usar chupete, para niños y mayores. ¿Comenzamos?

Chupete

Si no usan chupete, luego no habrá que quitárselo

Para mí, la principal ventaja. Así no tendrás que preocuparte de inventarte las típicas historias de “Se lo ha comido el oso panda del zoo”, “Se lo ha llevado el ratoncito Pérez” y demás cuentos. Una crisis menos, oye, que bastantes tenemos. ;)

Imposible perderlo

Se pierde el chupete y se masca la tragedia… “¡Oh, no! ¡Menuda noche nos espera!”. Así que, ante tales funestos presagios, a ver quién es capaz de permanecer inmóvil en el sofá en vez de lanzarse corriendo a la primera farmacia de guardia que encuentre. Míralo desde otro punto de vista: si no hay necesidad de chupete, tampoco de estresarse porque no lo encontremos.

No hay que lavarlo continuamente

Yo no sé tú, pero yo me paso el día lavando baberos, manos, pies, ropa, vasos… No quiero tener que lavar más cosas, y además continuamente. ¡Por no habla de esterilizarlo cuando son muy pequeños! Porque en cuanto te despistas, el chupete está en el suelo, de casa o de la calle, recogiendo todas las pelusas y demás materiales que se cruzan en su camino. Así que si no hay chupete, eliminamos una cosa más que lavar.

¿Se deforma la boca? Ni idea, pero ante la duda…

Lo he escuchado siempre, aunque se escuchan tantas cosas relacionadas con la maternidad que no sé si será uno de esos mitos que circulan y seguirán haciéndolo generación tras generación: usar chupete durante mucho tiempo deforma los dientes.

Yo, ante la duda, preferí no ponérselo a mi hija. Y he decir que no nos ha ido tan mal. ¿Que hemos pasado malas noches? Sí. Pero, ¿habrían mejorado a causa de un chupete? Nunca lo sabré. ;)

¿Y entonces, cómo calmo a mi hijo?

Binomio brazos-teta, no falla. Es un poco más cansado y lleva más tiempo, pero a mí me funcionó. ¿Y a ti?

¿Tus hijos usaron chupete? ¿Te costó quitárselo?

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Diario de una mami

 

 

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