A comer…

A veces me pregunto si tienen algo en común mis dos hijas, sobre todo en el tema de la comida. La mayor nos salió, ya desde pequeñita, muy buena comedora, si es verdad que con la fruta se hacia la remolona y a veces se la dejaba. Yo siempre he intentado que se lo coma todo, pero la experiencia me dice que cuando no quiere más es mejor no forzar y por unas cucharadas…es mejor que no lo eche todo y que por lo menos lo que está dentro no salga. Con la comida sólida muy bien, los purés la encantan, los filetes, el pescado, todo sin problema, solo hay una comida que no puede con ella la lechuga.

Ahora vamos con la pequeña, al contrario que su hermana, siempre la costó mucho el tema de comer. Con los biberones siempre se dejaba alguna toma, la fruta era muy difícil dársela. Probábamos de todo, venga hoy media manzana y plátano, nada se la comía el papi. Otro día pera, naranja y una fresa, ocurría lo mismo. También probé los potitos envasados de fruta y no había manera se tomaba un par de cucharadas y dejaba lo demás. Lo que te funciona con una de tus hijas con la otra no había manera.

Lo de probar nuevas comidas también la cuesta mucho, aunque poco a poco lo intentas y consigues que se tome las judías verdes o los guisantes, aunque su color favorito no debe ser el verde. Eso si su sopa, macarrones o patatas fritas la chiflan…Cuando tenga 18-20 años y este todo el día con las verduras ya se lo recordaré. Paciencia.

Hasta pronto.

a comer niños

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Acerca de Julian

Padre en Apuros
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