Intolerancia a la Proteína de la Leche

 

Los Cuidados

La base de los cuidados es excluir de la dieta todo tipo de moo-free-no-moo-cow-web-largelácteos. Este tipo de dietas precisan de un seguimiento médico para comprobar que se reciben aportes adecuados de nutrientes.

Si se trata de lactantes que todavía reciben leche materna y comenzaron con los síntomas al introducir alguna toma de leche artificial, es preferible que vuelvan a recibir únicamente el pecho. A veces es necesario que la madre haga también esa dieta, si se observa que los síntomas aparecen también al tomar pecho.

En los lactantes que están tomando leches artificiales se debe leche_009sustituir la fórmula adaptada normal por una fórmula especial. Lo más habitual es emplear fórmulas extensamente hidrolizadas, en las cuales las proteínas están fragmentadas en trozos suficientemente pequeños como para que no sean reconocidas por el sistema de defensa. Estas leches tienen un olor y sabor muy fuertes, aunque los niños alérgicos suelen acostumbrarse rápidamente a ellas. Otra opción es utilizar fórmulas elaboradas con proteína de soja.

En niños que ya reciben otro tipo de alimentación más variada debe tenerse en cuenta que, además de todo tipo de lácteos elaborados con leche de vaca (yogures, queso, etc.) muchos alimentos elaborados pueden contener leche, por lo que es necesario revisar bien su composición.

lactosa

Tampoco se recomienda el uso de leche de otros mamíferos (cabra, oveja, burra), porque con frecuencia también desencadenen reacciones alérgicas en estos niños. Hay que tener precaución cuando se consume carne de vacuno pues, aunque la mayoría de las veces son bien toleradas, algunos niños alérgicos a la leche de vaca también tienen síntomas al tomar su carne.

Por otro lado, cuando los niños que han tenido alguna reacción alérgica grave, puede ser conveniente que su familia disponga de un autoinyector de adrenalina para tratar las reacciones más graves.

 

¿Consecuencias?

En la mayoría de los niños la alergia a las proteínas de leche de vaca es un fenómeno transitorio. A los 4 años de edad más del 80% de los niños con alergia típica ya toleran bien los lácteos. En el caso de las intolerancias con pruebas alérgicas negativas el pronóstico es todavía mejor.

En los niños en los que la alergia persiste más allá de los primeros años, se están comenzando a probar tratamientos para inducir tolerancia a la leche administrando de manera progresiva cantidades crecientes de leche. No obstante, es una técnica en la que existe todavía poca experiencia y que tiene riesgos, por lo que su uso todavía no está muy extendido.

 

¿Se puede prevenir?

La medida más importante para prevenir esta alergia es que el niño reciba lactancia materna exclusiva los primeros 6 meses de vida. Debe evitarse también el uso de biberones de ayuda los primeros días de vida si no es estrictamente necesario.

Los niños que ya tienen una alergia alimentaria tienen más riesgo de presentar posteriormente alergias a otros alimentos. Por eso, se recomienda que cuando se den por primera vez ciertos alimentos (huevo, pescado, frutos secos, fresa, etc.) se haga en pequeña cantidad y de uno en uno, vigilando la aparición de reacciones leche_007sospechosas. Lo que no es útil es retrasar mucho tiempo la introducción de esos alimentos, pues el riesgo de aparición de nuevas alergias no disminuye.

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Acerca de Paloma

Enfermera Pediatría
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