Atragantamiento

El atragantamiento suele ocurrir de forma rápida e inesperada, creando mucha angustia  por la posibilidad de asfixia. De ahí la importancia de saber actuar ante esta situación.

Se habla de atragantamiento cuando un cuerpo extraño (comida, pieza de un juguete, objeto pequeño…) se introduce en la vía respiratoria, obstruyéndola e impidiendo que el aire entre en los pulmones. Como no se puede respirar con normalidad, existe riesgo de asfixia.

¿Cuáles son los síntomas?

Cuando cualquier persona se atraganta, de forma instintiva suele llevarse ambas manos al cuello, con sensación de ahogo. Además, comienza con tos o con arcadas para intentar expulsar el cuerpo extraño. Tampoco puede hablar.

En las formas más graves, los labios y la cara se ponen morados y se pierde el conocimiento.

¿Qué puedo hacer?

En primer lugar es importante tratar de mantener la calma para poder actuar de forma adecuada.

Si el niño tose adecuadamente y con fuerza, se le debe animar a toser, sin hacer ninguna otra maniobra. No se le debe golpear en la espalda, ni intentar sacarle el cuerpo extraño de la boca a ciegas.

Si el niño está consciente pero tiene una tos débil, poco efectiva (Figura 1), es incapaz de hablar o la dificultad para respirar  es muy importante, se debe llamar al número de teléfono 112 (emergencias).

Se procederá de la siguiente manera:

  • Observar la boca y, si el objeto está visible, extraerlo mientras se tenga a la vista, con cuidado de no empujarlo hacia dentro.
  • Si no se ve nada en la boca o no se puede extraer el objeto, con el talón de la mano dar 5 golpes en la parte alta de la espalda, entre los omóplatos.
  • Posteriormente, si no se ha expulsado nada y el niño sigue con problemas, se le debe dar la vuelta y realizar 5 compresiones torácicas en el centro del pecho, justo debajo de la línea que une ambos pezones, si es un niño menor de 1 año, o 5 compresiones abdominales en la boca del estómago (maniobra de Heimlich), si tiene un año o más.
  • Este ciclo —observar la boca, 5 golpes en la espalda y compresiones torácicas o abdominales— debe repetirse tantas veces como sea necesario, hasta que el niño expulse el objeto, respire mejor o pierda la conciencia.

Figura 1. Actuación en caso de un niño consciente con tos ineficaz.

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Acerca de Paloma

Enfermera Pediatría
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