Día del padre : ¡Amigo, ahora te toca a ti!

¿Cuántas veces habremos dicho que el Día del Padre es una efemérides impuesta por los Centros Comerciales para fomentar, únicamente, el consumo? Y, por tanto, ¿cuántas veces habremos refunfuñado ante la obligación de buscar el regalito de turno?

¡Amigo, hasta que te toca a ti!

  día del padre dibujo

Este año, por primera vez, me toca sentirme protagonista en tan “señalada” ocasión.

No es para menos. Apelando al refranero español, “cuando seas padre, comerás huevos”. Cosas que antes nos estaban vetadas, ahora comenzarán a formar parte de nuestra vida diaria, de nuestra cotidianeidad.

La única pega de esta primera ocasión del día del padre es que el nivel de entendimiento del hijo en cuestión, aquél por el que celebras por primera vez este día, es realmente reducido.

día del padre dibujo

El mío que, con la colaboración inestimable de su madre, me ha entregado lo que es costumbre en muchas guarderías (he sabido que en otras, no: debido a la cantidad de tipos de familias que existen en la actualidad, desestructuradas o, sencillamente, de nuevo cuño, celebran el “Día de la Familia” en lugar de celebrar el del padre y el de el madre), un recuerdo hecho por él, me ha hecho feliz. Se trata de la inmortalización en arcilla (pintada de un llamativo color rojo) de la manita de mi pequeño, coronada con un colgante a modo de llavero. ¡Qué ilusión me ha hecho!

Y como no me duelen prendas en decir estas cosas, reconozco que me he emocionado. Mientras, mi nene me miraba, alucinado, en brazos de su madre, con el dedo metido en la boca.  He recordado a mi padre, al que echo de menos cada día, no sólo el que se han inventado para todos los padres.

día del padre foto

Recordaré siempre este día, la carita de mi pequeño mientras me ayudaba a abrir el paquetito con al regalo, que el hecho de ser un llavero no lo hace más servible (inmanejable por su tamaño) pero que es el tesoro más grande que pudiera jamás caer en mis manos.

Querría que con el tiempo mi hijo pudiera leer esto y tuviera así una prueba por escrito de lo que me ha gustado celebrar, por él, mi primer Día del Padre y, por supuesto, mi inmenso cariño hacia él. Espero que lo sepa y no se le olvide nunca. Tan imborrable como quedará en mi memoria su manita en arcilla.

primer día del padre

Desde aquí reivindico a los padres sensibles, que se emocionan con detalles de sus hijos, que no les importa reconocer cuánto les quiere y que no piensan en el qué dirán cuando deciden dejar muestra explícita de ello. Padres del siglo XXI, creo yo.

 

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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