El embarazo durante las semanas finales: 39 a 40

¡Últimas dos semanas de el embarazo , entramos en la recta final de esta carrera de fondo!

el embarazo semana 40 el embarazo semana 40

No deja de serlo, ¿no creéis?, una carrera de fondo esta aventura del embarazo. Que conste que lo digo desde el desconocimiento (pero con todo respeto) que tiene un padre, que vosotras, las madres seguro que os echáis las manos a la cabeza por muchas de mis faltas al escribir sobre un proceso que sólo he vivido de “acompañante”. Pido perdón por ello.

Lo que recuerdo de nuestras dos últimas semanas, aparte de las constantes pruebas para cerciorar que todo iba según lo previsto, era el inmenso deseo que nos invadía a los dos de que llegara el día.

el embarazo final

Una razón era obvia, ver a nuestro pequeño, verle la carita con la que tantas veces habíamos fantaseado, darle los primeros besos, empezar a quererle cara a cara (que en “la distancia” ya llevábamos tiempo haciéndolo). La otra, en el caso de mi mujer, era la de librarse de la pesada carga física que ya costaba soportar. Y eso que no ganó mucho peso, iba en línea con lo “permitido” (recordad que el último mes es cuándo más se suele ganar). Pero los problemas para moverse, colocarse, dormir ya eran constantes y necesitaba un merecido descanso.

Varias son las señales que pueden indicar que el embarazo finaliza y el parto está a la vuelta de la esquina.

Pérdidas de sangre de un rojo brillante, romper aguas (no os esperéis una catarata, que muchas veces es un hilillo que correrá por la cara interna del muslo) y, por supuesto, las contracciones (producidas por la generación de oxitocina en el cuerpo de la futura madre, sabiamente dirigidas por los pulmones del niño, ya maduros, que producen una proteína que, en el líquido amniótico, da el pistoletazo de salida para el parto) y que si su frecuencia se acorta será signo de que llega el ansiado momento.

el embarazo final , semana 40

Nosotros tenemos guardado el papel donde yo iba a apuntando, desde las seis de la mañana del 8 de mayo, día en que nació nuestro hijo, las horas en que mi mujer iba teniendo las (últimas) contracciones en casa antes de ir a urgencias. Es un papel que se me quedó corto porque tuvimos que esperar unas tres horas antes de ir al hospital.

Luego el día fue largo y nuestro hijo no nació hasta casi las seis de la tarde.

Pero, sin duda alguna, fue el mejor culmen a las dos últimas semanas de un embarazo tan deseado.
 
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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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